En cuanto al fondo pictórico, se pueden contemplar obras de Joan Miró, Pablo Picasso, René Magritte, André Masson, Edvard Munch, Emile Nolde, Fernand Léger, Manuel Utrillo, Juan Gris, Egon Schiele y Amedeo Modigliani, entre otros.
29 agosto 2009
Visita al Museo modernista de Sóller Can Prunera
En cuanto al fondo pictórico, se pueden contemplar obras de Joan Miró, Pablo Picasso, René Magritte, André Masson, Edvard Munch, Emile Nolde, Fernand Léger, Manuel Utrillo, Juan Gris, Egon Schiele y Amedeo Modigliani, entre otros.
28 agosto 2009
En el calabozo, todos iguales.

20 agosto 2009
LA GOTA QUE COLMA EL VASO


Casi 9 años más tarde, el 30 de julio de este año 2009, ETA coloca una bomba lapa en los bajos de otro Nissan Patrol aparcado frente a la oficina de atención al ciudadano de Magalluf (Calvià). Tuvieron toda la noche para hacerlo, pues los vehículos oficiales de la Guardia Civil en Calvià pasan la noche en la calle. Sin vigilancia, como todo el mundo sabe. Murieron Carlos Sáenz de Tejada y Diego Salvá. El primer atentado de ETA con víctimas mortales en Baleares. Triste efeméride.
Han pasado casi nueve años entre un atentado y otro, pero los asesinos de ETA han podido actuar siguiendo el mismo modus operandi, y se han encontrado con las mismas facilidades: vehículos policiales aparcados en la vía pública durante horas, también por la noche, sin vigilancia y sin cámaras de seguridad.

Algunos guardias civiles tienen la sensación de estar abandonados a su suerte por los Gobiernos de turno. Y los atentados de Burgos y Mallorca parecen haber sido la gota que colma el vaso de estos pacientes y abnegados funcionarios, que se lo echan todo a la espalda y que sólo protestan en voz alta cuando la razón les desborda, porque saben de qué forma se reprimen las quejas en la Benemérita Institución, gracias a su naturaleza militar, aunque se tenga toda la razón del mundo. Eso aquí es lo de menos.
¿No sabemos todos los españoles en qué estado están la mayoría de las casas cuartel y puestos diseminados por la geografía nacional? Cualquiera que haya visitado uno, lo habrá comprobado con sus propios ojos. Pero tras lo sucedido en Palmanova, los guardias y sus familias han dicho basta, aunque desgraciadamente unos pocos piensen que morir asesinado por ETA viene implícito en el empleo, lo cual es una aberración. Una cosa es que la sociedad no le ponga a ningún polideportivo de nueva construcción el nombre de un guardia civil asesinado por los etarras; o que ninguna fundación de abultado presupuesto lleve el nombre de ningún agente de las fuerzas de seguridad víctima del terrorismo. Pero otra cosa muy distinta es que las instalaciones donde trabajan los agentes carezcan de medidas de seguridad adecuadas.
Los guardias civiles y sus familiares parecen mostrar síntomas de cansancio de poner las víctimas que luego son condecoradas a título póstumo por las autoridades gubernamentales. Y es comprensible, porque llevan desde el 7 de junio de 1968, cuando fue asesinado el guardia civil de tráfico José Pardines Arcay en Villabona (Guipúzcoa) poniendo muchas víctimas, familiares, amigos y compañeros: 208 hasta hoy; y muchas casas cuartel de la Guardia Civil tienen las mismas medidas de seguridad de entonces. O sea, muy pocas. Y a nadie parece importarle, hasta que hay muertos. Es necesario que haya víctimas y entonces, se revisan las medidas de seguridad. Y yo pregunto: ¿cómo se revisaron después del atentado de Sallent de Gállego? ¿Trascurrirán nueve años y volveremos a ver agentes asesinados por bombas lapa en vehículos de la Guardia Civil aparcados en la calle?

El ministro del Interior debe coger el toro por los cuernos y dotar de sistemas de seguridad a todas las instalaciones dependientes de su ministerio. Sólo se trata de dinero. Pero ¿acaso no merece la pena la inversión, en tal de ahorrarnos una sola víctima y ponérselo algo más difícil a las alimañas terroristas? No es fácil encontrar una sola dependencia oficial de cualquier departamento ministerial que no cuente con videocámaras. Sin embargo, en la Guardia Civil parece ser habitual.
La derrota de ETA pasa por la firmeza en nuestras convicciones democráticas y en el Estado de Derecho, la unidad de todos los demócratas para no dar nada a los terroristas y por último, y no menos importante, la seguridad de todos los amenazados directamente por los etarras. Y eso pasa, en la medida de lo posible, por aumentar las medidas de seguridad en las dependencias policiales. Todo riesgo es eliminable, aunque no sea totalmente. Si no lo es, debe ser reducido al mínimo. Y no parece que a los trabajadores y trabajadoras de la Guardia Civil esta máxima de la protección de riesgos laborales se les haya aplicado con rigor, sino todo lo contrario. El Gobierno debe escuchar las justas reivindicaciones de los guardias civiles. Ha llegado la hora de hacer los esfuerzos que sean necesarios, que sólo son presupuestarios, y no exponer a los guardias civiles a mayores riesgos que los estrictamente indispensables. 208 muertos ya son bastantes, hasta para la Guardia Civil.

18 agosto 2009
NO ES AUSTERIDAD

Sin embargo, el hecho de estar en el punto de mira de ETA no ha sido tomado en consideración como debiera, a la vista del estado de muchas de las instalaciones y dependencias de la Guardia Civil en todo el país y particularmente en Baleares, también en cuanto a un aspecto vital: la seguridad. La tradicional carencia de todo tipo de medios materiales e instalaciones, que no la austeridad con que en muchas ocasiones se ha camuflado, ha sido en la Guardia Civil auténtica marca de la casa. Cualquiera que haya entrado en un cuartel de la Benemérita lo habrá podido comprobar con sus propios ojos. Huyamos de cualquier comparación con otros cuerpos de policía, o con otros departamentos de la Administración. Los muebles que en el aeropuerto de Palma, por citar sólo un ejemplo, son retirados por obsoletos, la comandancia de la Guardia Civil los recicla con gratitud y fruición. Caridad interadministrativa. La guardia civil, más verde y ecológica que nadie, recicla mejor que asociaciones como RETO o la ONG REMAR. Al fin y al cabo, no hace tantos años que los guardias civiles pagaban de su bolsillo las bombillas que se fundían en los cuarteles y hasta el papel higiénico.
Leímos en la prensa que hace unos tres años, en el puesto principal de Palmanova (frente al que se encontró la 2ª bomba lapa que se explosionó de forma controlada), un detenido, tras tomarle declaración, fue puesto en libertad. En lugar de irse hacia la calle, sin ser terrorista, entró en el vestuario de los agentes y sustrajo una pistola del interior de una taquilla. ¿Esto no puede ser catalogado como deficiencia de seguridad? También vimos publicado no hace ni siquiera un año que unos delincuentes, sin ser terroristas, entraron en las cocheras exteriores de la comandancia saltando el muro y sustrajeron un vehículo que suponían cargado de droga, ¿esto no puede ser catalogado como deficiencia de seguridad? También sabemos ahora que algunos coches oficiales de la Guardia Civil quedan aparcados en la calle por falta de un sitio más adecuado donde dejarlos, sin vigilancia y sin cámaras de seguridad, ¿esto no puede ser catalogado como deficiencias de seguridad?

Los resquicios en esta materia deben desaparecer. Hará falta tiempo, no se puede hacer de la noche a la mañana, y sólo hará falta dinero, pero debe hacerse inexcusablemente. Y si con ello logramos que aquellos que deben garantizar la seguridad y la libertad de todos, y que son un objetivo declarado de ETA, gocen de mayor seguridad, creo que el esfuerzo habrá valido la pena. No hay ninguna empresa en España que pueda argumentar razones económicas para no dotar a sus trabajadores de la mayor seguridad posible en el ámbito laboral. Siendo así, que no lo haga el Estado con sus trabajadores.
Joan Miquel Perpinyà
Ex-secretario general de AUGC
17 agosto 2009
EL ARTE DE LA PRUDENCIA
La prudencia se conoce en la seriedad, que está más acreditada que el ingenio. El que siempre está de burlas no es hombre de verás. A éstos los igualamos con los mentirosos al no creerlos; a los unos por recelo de la mentira, a los otros, de su burla. Nunca se sabe cuándo hablan con juicio, lo que es tanto como no tenerlo. No hay mayor desaire que el continuo donaire. Otros ganan fama de chistosos y pierden el crédito de prudentes. Lo jovial debe tener su momento, y la seriedad, todos los demás.
"El arte de la prudencia".
Baltasar Gracián (1601-1658)
15 agosto 2009
UN POCO DE MÚSICA Y POESÍA
YO SOY COMO ESOS ÁRBOLES
Yo soy como esos árboles, de pie junto al camino,
que dan al sol y al viento su verdura y su flor,
y el sol seca sus flores y el viento les arranca
sus hojas, corazones que temblaron de amor.
Yo he dado al mundo un canto de optimismo, y abierto
como una hospitalaria casa mi corazón,
se adentraron los hombres, se lo llevaron todo,
y me dejaron el dolor.
Como ese árbol sin hojas –contemplativo eterno–
que ve pasar la vida por el largo sendero,
tengo el alma asomada a la inquieta pupila
y unas ansias eternas de fundirme en el fuego
de un alma comprensiva.
–Vamos – dice la Vida,
adora las carnales opulencias magníficas,
hunde tu diente joven en los racimos frescos.
Pero una voz ascética y ancestral, que no es mía,
pero suena en mí mismo, le contesta:
–No puedo.
Juan Marinello (1923)
10 agosto 2009
LA PEOR DE LAS HIPÓTESIS

Lamento haber acertado en mis pronósticos, pero no era difícil. Los canallas de ETA confirmaron ayer la peor de las hipótesis. Siguen en la isla y tienen explosivos y cierta infraestructura estable, con colaboradores o sin ellos, donde esconderse o pasar desapercibidos y preparar los artefactos con los que atentar. Lo demuestran los atentados de ayer en Palma, con bombas de poca potencia, que generan daños materiales poco importantes pero mucho desasosiego y temor entre la ciudadanía. Y lo peor, amplia repercusión entre los medios de comunicación. Es verano, hay escasez de noticias y los atentados en Mallorca abren hoy buena parte de los rotativos de ámbito nacional y se hace eco de ello la prensa de los principales países emisores de turistas con destino a Mallorca. Los atentados de ETA contra intereses turísticos suelen llevarse a cabo en domingo o días festivos, para amplificar la repercusión mediática. La industria turística puede quedar seriamente dañada lo que resta de temporada y no faltan serios motivos para la preocupación. ¿Cómo contrarrestar los efectos negativos que los atentados pueden causar? Las campañas de promoción, con los terroristas campando por la isla, sirven de poco.

Ayer el periódico Gara publicó un comunicado de ETA donde reivindicaba, entre otros muchos, la autoría de los atentados perpetrados en Calviá el jueves día 30 de julio. Los terroristas colocaron en los bajos de dos Nissan Patrol bicolor de la Guardia Civil, sendas bombas lapa prácticamente invisibles a una somera inspección ocular que eventualmente algún agente hubiera decidido practicar a los vehículos. Pretendían que tras la explosión de una de ellas, los agentes del otro cuartel hubiesen subido a toda prisa en los vehículos oficiales para acudir al lugar del primer atentado y se hubiese producido una segunda explosión, tan letal como la primera y tan sorpresiva y generadora de confusión como quepa imaginar. Han demostrado capacidad operativa en Mallorca y una clara voluntad de matar a discreción y de sembrar el terror. Y ETA lo hizo en Mallorca, la isla blindada, la ratonera de la que presumíamos ningún terrorista podría salir jamás si se le ocurría el peregrino atrevimiento de venir. Si les hubiese salido como los asesinos planeaban, estaríamos hablando con toda seguridad de, al menos, cuatro agentes muertos. Un gran golpe en la seudo-capital del país, que eso es Mallorca cuando está S.M. el Rey en la isla.
Ahora ya no necesitan arriesgarse tanto y les basta con hacer notar su presencia armando artefactos con poca carga explosiva. Incluso avisar de su colocación ahora sirve a sus objetivos, pues un fin básico que todo terrorista persigue es atemorizar a la población. Y eso, ya se ha logrado. Confiemos en la labor de la Policía y de la Guardia Civil para que sean detenidos cuanto antes. Pero mientras tanto, estemos todos alerta. Prevenidos pero no atemorizados.
Por otra parte, estos días han estado repletos de homenajes a las víctimas Carlos Sáenz de Tejada y Diego Salvá, por parte de multitud de colectivos heterogéneos, desde los moteros convocados a través de facebook, hasta la colonia germana con el cónsul al frente, pasando por compañeros del Cuerpo Nacional de Policía. Que las familias y sus compañeros sientan de cerca que no están solos. Que sepan que la sociedad está con ellos, ahora y siempre. Y también hemos visto cómo se prohibían en Euskadi homenajes a los asesinos, actos repugnantes que se han celebrado desde siempre, que servían de enaltecimiento y exaltación de los ejecutores y de humillación cruel a las víctimas y sus familiares. ¡Ya era hora de poner las cosas en su sitio! ¡Cuantos años han tenido que pasar para verlo…!
Joan Miquel Perpinyá
Ex-secretario general de AUGC
03 agosto 2009

02 agosto 2009
ME NIEGO A ASUMIRLO


Pero de alguna manera, quiero reconocer que tengo la sensación de que la Guardia Civil y sus componentes parecemos haber interiorizado que esto forma parte de nuestra profesión. Del mismo modo que la sociedad y los mineros asturianos asumían resignadamente en los años 70 que cada cierto tiempo tenía que haber un derrumbe en la galería de una mina o una explosión de grisú que dejara sepultados a decenas de trabajadores y que eso formaba parte del riesgo inherente al tajo en la mina, exactamente igual parece que en la Guardia Civil hayamos asumido que somos objetivo prioritario de los terroristas y que haya instalaciones del Cuerpo sin vigilancia ninguna, con vehículos aparcados en la calle día y noche, sin perímetros de seguridad adecuados, sin inhibidores de frecuencia, etc. ello forma parte de la cotidianeidad de nuestra labor policial y debe ser aceptado pacíficamente.
Pero concretemos más: en septiembre del año pasado ETA hacía explotar una furgoneta bomba junto al cuartel de la Ertzaintza en Ondarroa (Vizcaya), causando graves desperfectos pero sin daños personales. En mayo de 2005, un coche bomba colocado frente al cuartel de la Guardia Civil de Legutiano (Álava) se cobraba la vida del agente Juan Manuel Piñuel. En marzo, otro coche bomba contra el cuartel de Calahorra (La Rioja) provocó lesiones leves a un agente. Y en septiembre del año 2007, ETA atentó contra la comisaría de la Ertzaintza de Zarautz, provocando graves daños materiales pero ningún herido, afortunadamente. El 24 de agosto de 2007 ETA ya intentó una masacre contra el cuartel de Durango (Vizcaya), aunque sólo hubo dos guardias heridos leves. Con todos estos antecedentes, ¿es lógico que aún existan cuarteles de la Guardia Civil sin cámaras de vigilancia y sin inhibidores de frecuencia? ¿Es sensato que haya cuarteles sin perímetro de seguridad? ¿Es razonable que los vehículos patrulla se pasen días y noches enteras en la calle sin vigilancia? Sin embargo, lo hemos asumido sin rechistar.

En noviembre de 2001, los desgraciados de ETA asesinaron a dos Ertzainas, Ana Isabel Arostegi, de 34 años, y a su compañero de patrulla Fco. Javier Mijangos, de 32, mientras regulaban el tráfico en un cruce a la salida de Beasain. Ya entonces los terroristas y sus cachorros de la kale borroka atentaban contra los agentes de la Ertzaintza arrojando bombas incendiarias –pues eso y no otra cosa son los denominados cócteles molotov– a su paso. Tras aquel asesinato, los sindicatos de la Policía Autónoma vasca se plantaron firmemente y exigieron al Departamento de Interior del Gobierno Vasco que todos los agentes que prestasen servicios operativos fueran dotados de uniformes ignífugos, chalecos antibalas y que todos –repito, todos– los vehículos fueran blindados. Y así se hizo, obviamente, porque era lo que había que hacer. Tan solo costaba dinero y se hizo, porque la seguridad de los agentes era lo primero y no era cuestión de supeditar la seguridad de los funcionarios a los balances contables de un gobierno.
Joan Miquel Perpinyà
Ex-secretario general de AUGC
Además, el Diario de Mallorca publica esta entrevista: http://www.diariodemallorca.es/mallorca/2009/08/02/j-m-perpinya-vecino-cuartel-falta-seguridad/490197.html
01 agosto 2009
XV ANIVERSARIO DE COPROPER



Se ha llegado al punto extremo de que en un comunicado de prensa por el atentado de ETA en Calviá (Mallorca) donde han muerto dos compañeros, ni siquiera se les menciona con sus nombres y apellidos, y únicamente se habla de la “movilización solidaria” de los demócratas y otras zarandajas más propias de partidos políticos que de asociaciones profesionales. ¿Pero, a dónde vamos a llegar? Por supuesto y en línea con lo anterior, nada se dice de la ausencia total y absoluta de medidas de seguridad en los cuarteles, no vayamos a molestar a alguien… usted perdone.