08 enero 2018

UNA TROPA DE RACISTAS

Alguien ha abierto una cuenta en Twitter para pedir la “desmilitarización” de Mallorca. Se dice así, como si la isla estuviera militarizada, como si las tropas de ocupación por la fuerza de las armas estuvieran en las calles de nuestros pueblos y ciudades. Como si esto fuera Chile en los tiempos de Pinochet. Se hacen llamar Arruix Mallorca y se definen como una “nueva iniciativa popular”, cuando más parecen una vieja iniciativa particular, anónima, como corresponde a estos tiempos. Vamos, de cobardes que no dan la cara. Dicen expresar el rechazo de la sociedad mallorquina a los miembros de las Fuerzas Armadas, de la Policía y de la Guardia Civil, rechazo que hasta ahora nadie había percibido hasta que alguien abrió esa cuenta de Twitter, pero en fin, que cada cual es libre de perder el tiempo como le plazca.

Estos salvapatrias -aunque hablar en plural es un atrevimiento- afirman que otro modelo de seguridad es posible. Dicen que hay que organizarse de forma autónoma y sin ingerencias. Sin policías que ataquen nuestra lengua, que protagonizan casos de tortura y que participaron en el genocidio de 1936. Un poco más y se van al “genocidio” de 1492. Ignoran que los casos denunciados de ataques lingüísticos son anecdóticos y que suelen acabar con sanción para los funcionarios, si se prueba que no respetaron los derechos de los ciudadanos. La acusación generalizada de tortura es una barbaridad copiada de las organizaciones del entorno de ETA y que tan buenos réditos les dio para atacar la credibilidad de los cuerpos policiales que libraron a este país de los asesinatos indiscriminados y secuestros, que ellos llamaban “movimiento de liberación”. Pero en fin, que les pido perdón por publicitar a semejante tropa y sus delirantes reivindicaciones.

Lo que realmente detestan no son lo que ellos denominan fuerzas militares (cosa que en puridad y legalmente no es la Policía Nacional) sino todo atisbo de autoridad. El imperio de la Ley les resulta aborrecible y de hecho, no tienen más norma que sus instintos más básicos, derivados de un odio visceral hacia todo lo que identifican con el Estado. Cada cual es muy libre de gestionar su odio como más le cunda, pero por favor, no digan hablar en nombre de los mallorquines, ni que son una “iniciativa popular”. Cuatro iluminados que destilan odio y  racismo no representan a los habitantes de esta tierra.

(Publicado en Periódico de Ibiza y Formentera)



07 enero 2018

AL PAN, PAN. Y AL VINO, VINO

Decepcionaremos a quienes crean que este periódico perderá un miligramo de fuerza, de pegada, de «punch» que se diría en términos pugilísticos, con el cambio de director. No lo hará en absoluto. Estamos comprometidos con el periodismo. Contamos noticias y lo hacemos con el máximo rigor y honestidad de que somos capaces. Llevamos más de tres años haciéndolo y seguiremos en la misma línea. No vamos a copiar a nadie. Mi antecesor al frente del Periódico de Ibiza y FormenteraJuan Mestre, ha imprimido un carácter y una personalidad propia a esta cabecera, junto con un equipo joven y valiente, profesional y capaz. La senda está trazada y no queda más que seguir el camino.
Sentimos mucho respeto por cualquier otro medio de comunicación, pero queremos seguir siendo distintos y no desandaremos el camino andado. Cuando las cosas funcionan, no hay por qué cambiarlas. De modo que sepan nuestros lectores, nuestros suscriptores y nuestros anunciantes que las cosas van a seguir como hasta ahora. Nadie espere cambios sustanciales ni en nuestra línea editorial ni en nuestro estilo. Hacemos periodismo y contamos cosas. No pretendemos ser más que nadie, pero tampoco menos. En un tiempo donde la prensa en papel no vive sus mejores momentos y donde las dudas sobre el futuro son intensas, nos reivindicaremos cada día con una sola palabra: periodismo. Cuento con que cometeremos errores, aunque procuraremos evitarlos. Estoy seguro que a muchos no les gustarán las informaciones que publicaremos, lo sentiremos mucho por ellos. Nada de eso evitará que contemos las noticias que sucedan en las Pitiusas con el máximo rigor y el mayor nivel de autoexigencia. Como hasta ahora. Llamando a las cosas por su nombre. Al pan, pan. Y al vino, vino. No sabríamos hacer otra cosa y yo les aseguro que no la haremos. La coherencia y la honestidad es, a la postre, lo único que tiene un medio de comunicación. Y no lo tiraremos por la borda.
Lo barato sale caro.
La constructora Vías y Construcciones SA es la responsable de una de las mayores chapuzas perpetradas en una obra pública en Ibiza en los últimos años. Los apenas 800 metros de carretera construidos de forma más que deficiente, ya fuera por mala ejecución o por el uso de materiales de baja calidad (o por la combinación de ambos factores), debieran servir para excluir de plano a esta empresa del concurso de la reforma de la carretera de Santa Eulària. Sería el colmo que el premio a haber hecho pasar un infierno a los vecinos de Jesús, sea ahora otorgarle la obra más importante que ha de acometerse en Ibiza en esta legislatura.
Cabe pensar que su oferta, la más barata de las ocho que se han presentado al concurso, es temerariamente baja para lograr la máxima puntuación en el aspecto económico. Pero el Consell d’Eivissa debe evitar a toda costa que una empresa incapaz de hacer una carretera como la de Jesús, pueda hacerse con el desdoblamiento de Ca na Negreta por la vía de pesentar una oferta que incurre notoriamente en baja temeraria. Pero en materia de contratación pública no cabe descartar nada nunca, porque los caminos de la Administración son inescrutables, como bien saben algunas constructoras.
Feliz domingo a todos.
(Publicado en Periódico de Ibiza y Formentera)

05 enero 2018

67 MILLONES MENOS

Carece de lógica que, por un lado, los dirigentes del PSIB animen al partido a torpedear el proyecto de presupuestos generales del Estado, negándose siquiera a una negociación -ni diálogo siquiera- con el PP, y por el otro lamentarse de las consecuencias de carecer de cuentas públicas aprobadas para 2018. La prórroga de los presupuestos acarrea perjuicios inevitables, aunque hubieran podido eludirse de dar una oportunidad a la política. No deja de resultar hilarante que los adalides del «no es no» y de no querer ni hablar con el partido más votado en España sobre asuntos capitales, sermoneen continuamente con lo de que en Catalunya hay un problema político que debe ser resuelto con la política. Hay socialistas que recetan política a los demás, pero luego la niegan cuando les interesa, perjudicando a todos. Está claro que hace falta un nuevo sistema de financiación autónica que corrija la infrafinanciación de Balears, y que el Gobierno de Mariano Rajoy se comprometió a tenerlo listo en 2017, pero la crisis catalana lo ha impedido -y se echa en falta que se le reproche eso a Carles Puigdemont o a Oriol Junqueras-, como ha impedido también la negociación de los presupuestos, con la excusa de que no se puede tratar con un Ejecutivo que impulsó la aplicación del artículo 155 de la Constitución, como si hacerlo supusiera un delito de lesa humanidad o algo parecido. Ahora el Govern contará con 67 millones menos para este año y se verá obligado a recortar por algún lado, porque el descuadre de las cuentas puede ser de órdago. Pero les viene bien, porque así seguirán teniendo motivos para despotricar contra Rajoy, alimentando el victimismo del que a veces, como es el caso, ellos también son responsables, al menos en parte. Lo peor es que lo acabaremos pagando todos, como siempre.

(Publicado en Periódico de Ibiza y Formentera)

31 diciembre 2017

GRACIAS, MAESTRO RUIZ

Hace algunos días el alcalde de Eivissa, Rafa Ruiz, cuyo comportamiento en Twitter comienza a ser sospechoso y preocupantemente similar al de Donald Trump, salvando las distancias, tuiteaba eufórico que “no hay nada como poder cambiar la realidad que nos envuelve, es la esencia de la política”. Esta es una sabia reflexión propia de un auténtico maestro de la política, de un brillante estadista, ¿quién podría negarlo? Lástima que terminara su tuit de forma decepcionante: “A partir de febrero los coches eléctricos no pagarán zona azul en nuestra ciudad”. 

Olvidemos que esta novedosa medida que se pospone hasta febrero de 2018, ya se aplica desde hace años en las principales ciudades de España y en muchas de Balears, de modo que Ruiz no ha inventado la pólvora que no explota. Pero considerar que esta medida supone cambiar la realidad que nos envuelve, supone incurrir en el ridículo si tenemos en cuenta los coches eléctricos que circulan por las calles de Vila. No me detendré en analizar el poder adquisitivo de quienes los conducen, porque no es plan escarnecer a un líder político de un partido socialdemócrata, que hoy es el último día del año y conviene tener la fiesta en paz.

Cuando se me ocurrió felicitar al alcalde a través de un tuit donde le daba la enhorabuena y equiparaba una medida tan revolucionaria a la decisión de gastar 6.000 euros en transformar 35 semáforos de peatones en “semáforos paritarios”, por la tan poco feminista medida de ponerles falda a los monigotes, el primer edil me envió el enlace de un artículo publicado en la prensa de la concejal de Participación Ciudadana, Igualdad y Transparencia, Carmen Boned, y me mandó leer y aprender un poquito de ella.

Lee y aprende

Yo, que soy un voraz lector y que disfruto aprendiendo, pues soy consciente de lo poco que sé de casi todo, agradezco que el alcalde Ruiz, que notoriamente es un hombre sabio y culto como pocos, de gran dialéctica y de reflexiones de gran profundidad que a menudo no están al alcance de cualquiera, me mande leer y aprender. Lo hace por mi bien, seguro. Muchas gracias, pero he de decirle que su arrogancia le pierde, maestro Rafa. Inmediatamente me vino a la memoria aquella escena de Star Wars episodio II, donde el maestro Yoda se enfrenta al malvado Conde Dooku y le dice: “Mucho que aprender tú tienes, mi antiguo padawan”.

Tengo la sensación de que Ruiz añora sus años de profesor de gimnasia, pues últimamente no pierde ocasión de reprender a todo el mundo que se atreve a citarle, si no es para alabarle como el gran pozo de sabiduría que cree ser. Pero en fin, que hablamos de gimnasia, no de literatura, ni matemáticas, ni filosofía o latín. ¡Gimnasia! De seguir así, algún día le veremos entrar en Can Botino con el silbato y el cronómetro colgados al pescuezo. Pero si de verdad aspira a suceder algún día a Vicent Torres al frente del Consell d’Eivissa, debería tratar de emularle en lo posible y no mostrarse tan altivo y tan pagado de sí mismo, tan sobrado como para mandar a leer y aprender a los demás.

Por otra parte, el artículo que me mandó, escrito por la concejala Boned y que yo ya había leído -y criticado aquí-, me parece una burla, una broma de mal gusto trufada de topicazos que inhabilitan a alguien para el cargo de responsable de igualdad. Poner faldas a los monigotes de los semáforos para identificarlos con el género femenino me parece propio del machismo más casposo y troglodita que cabe imaginar.

Argumento de autoridad

Y es que ni Boned ni tampoco el maestro Ruiz gozan del argumento de autoridad en esta, ni en tantas otras cuestiones, como para mandar a nadie a aprender. En materia de igualdad puedo yo, humildemente, explicarle algunas cosas que hice en el año 2002, mucho antes de que ZP aprobase la Ley del matrimonio homosexual. Cosas de verdad, no humo, ni faldas en semáforos. Cosas que sí suponían cambios brutales para miles de personas, en colectivos subyugados por normas aberrantes y anticonstitucionales, que perpetuaban la desigualdad y la discriminación.

Pero sucede que, como decía Sócrates, la verdadera sabiduría está en reconocer la propia ignorancia. De modo que leeré y aprenderé todo lo que pueda. Le agradezco el consejo y la lección. Pero no comulgaré con ruedas de molino, como el gran maestro Ruiz pretende, ni daré por revolucionarias medidas que afectan a unos pocos adinerados. En eso, querido alcalde, no seré su padawan.

A todos les deseo una feliz Nochevieja, un año 2018 próspero y que no falte la salud. Y sabiduría, que no viene mal.

(Publicado en Periódico de Ibiza y Formentera)

30 diciembre 2017

ALINEADOS CON ARRAN

A algunos políticos se les llena la boca de hablar de corrupción, siempre para lanzar reproches a los demás, pero ellos no se cortan un pelo en ponerle la alfombra roja a delincuentes o a investigados por la Justicia. Me estoy refiriendo a los concejales de Som Palma (la marca blanca de Podemos), Aurora Jhardi y Aligi Molina, a quienes se une Rosa Cursach, directora del Institut Balear de la Dona. Al comparecer junto a los cinco miembros de Arran condenados por un delito contra la libertad religiosa, por su irrupción tumultuaria en la iglesia de Sant Miquel de Palma en febrero de 2014, durante la celebración de una eucaristía, les han mostrado públicamente su apoyo y solidaridad. Como si no hubiese quedado probado que delinquieron al llevar a cabo aquel acto que vulneró derechos de otros, no menos valiosos que los que ellos esgrimieron para cometer aquel atropello. Y es que cualquier demócrata debiera saber que los derechos fundamentales no son infinitos y que su límite está en el respeto a los derechos de los demás. Los condenados eran muy libres de protestar contra la reforma de la ley del aborto que entonces se impulsaba por parte del Gobierno, pero no de aquella forma. De hecho, si no se hubiera estado celebrando una misa, no hubieran cometido ese delito concreto.

El apoyo de Rosa Cursach es incomprensible, dada su condición de teóloga y de profesora de filosofía y de religión y ética. Si ella no alcanza a comprender la gravedad de lo que hicieron esos jóvenes asilvestrados, entonces apaga y vámonos. Sin embargo, el caso de Aligi Molina es previsible, aunque igualmente aberrante. Su querencia a infringir la Ley está contrastada. Ya fue condenado por un delito de desórdenes públicos por asaltar junto a otros 42 estudiantes el despacho del conseller de Educación del Govern balear en mayo de 2012. Y además se negó a pagar la multa que le fue impuesta, lo que obligó a que la Justicia le embargase la cuenta. Así se entiende su empatía con otros delincuentes, indigna de un concejal de Cort.


Los condenados no muestran el menor arrepentimiento por lo que hicieron y acusan a la Justicia de connivencia con la iglesia. Delirante. Como si lo que ellos decidieron hacer no estuviera tipificado clarísimamente en el Código Penal desde hace años. Igual el tribunal debiera repensarse suspender la condena a un año de cárcel. Igual sea la única forma de que aprendan.

(Publicado en Última Hora)

29 diciembre 2017

NO NOS CALLARÁN

Permítanme, ahora que termina el año, filosofar un poco sobre lo que hacemos aquí. Créanme si les digo que cuando escribo mis artículos de opinión o los tuits que tanto parecen molestar a algunos, no lo hago con más intención que la de reflexionar en voz alta sobre asuntos que a todos o a muchos afectan. No pretendo sentar cátedra, ni convencer a nadie, ni parecer más listo que los demás. Solo doy mi opinión libremente y creo que es algo que no debiera molestar a nadie que se considere demócrata, pues para eso estamos en un país libre -aunque algunos lo nieguen-, donde hay democracia y se respetan las libertades individuales, como la libertad de expresión, la libertad de opinión y la libertad de prensa. Los hay que se dedican a descalificar a quienes opinan de forma distinta a ellos, a veces de formas bastante inaceptables. Diré más, en las Pitiusas contemplo que proliferan quienes así se conducen, lamentablemente. Mientras cargan contra los discrepantes, desvían la atención sobre sus responsabilidades de gobierno, que parecen no asumir porque se comportan como si continuaran en la oposición, cuando ya hace casi tres año que gobiernan. Así se guardan mucho de hablar de lo que a ellos les compete, a la vez que se hartan de opinar sobre lo que hacen los demás. Allá ellos si creen que esta actitud les conducirá a la reelección, que es lo que se supone que persiguen. El camino se demuestra andando y es haciendo cosas en bien de la comunidad como uno gana credibilidad, y no intentando descalificar a quien critica o discrepa de lo que hacen ellos mismos. La masa de descontentos se incrementa a cada día y quienes llegaron diciendo ser el pueblo y obrar conforme a lo que este pide, ahora dicen hacer las cosas porque son buenas, al margen de lo que opinen los ciudadanos. Pero una cosa deben tener clara: no nos callarán. No aceptamos lecciones de democracia.

(Publicado en Periódico de Ibiza y Formentera)

28 diciembre 2017

TODO LO DEL PP ES MALO

El viernes pasado estuve en Palma en el Consolat de Mar, sede del Govern de les Illes Balears. Fui a la tradicional copa de Navidad que se ofrece a los periodistas por estas fechas. Es habitual que la presidenta del Ejecutivo se dirija a los representantes de los medios de comunicación para hacer un breve balance del año y para agradecer el trabajo de la prensa, que a menudo no es fácil. Ese trabajo que desgraciadamente en las Pitiusas algunos denostan públicamente sin el menor reparo y que pretenden teledirigir a su conveniencia, corrigiendo titulares o criticando informaciones rigurosas que en nada se apartan de la realidad, por más que les disgusten e incomoden. Hay quien no parece entender el papel de la prensa libre en una sociedad democrática y se arroga, siendo un gobernante -aunque sea municipal-, el papel de vigilante y por tanto censor de los medios, cuando justamente es al contrario. Es la prensa la que debe ejercer una tarea de control de la actividad política de quienes ostentan el poder por haber sido elegidos democráticamente para ello.
En su balance del año, Armengol destacó como una medida clave para el reparto de la riqueza que genera el turismo, la firma del convenio de hostelería, que contempla una subida salarial del 17% en cuatro años. No se alcanza a apreciar dónde está el mérito del Govern en una medida acordada entre sindicatos y empresarios, más allá de la mediación que el Ejecutivo haya podido hacer. Y sin embargo, chirría que el conseller de Trabajo, Iago Negueruela, critique la subida del salario mínimo calificándola de ser un fraude a la clase trabajador, cuando es innegable su efecto en las retribuciones de todos los empleados. Será que cuando la medida proviene del PP hay que criticarla, sea buena o sea mala para los ciudadanos. Solo es bueno lo que hacen ellos, ¿verdad?
(Publicado en Periódico de Ibiza y Formentera)

25 diciembre 2017

UN BOFETÓN POLICIAL INJUSTO

Ayer, día de Navidad, corrió como la pólvora en internet un vídeo de un policía nacional que en Valencia golpea a una mujer en plena calle y la tira al suelo. Se trata de un tortazo en toda regla, impropio de un agente encargado de hacer cumplir la Ley, por más que la mujer le amenazó justo antes de recibir el tortazo con darle una hostia. La agresión física no está justificada en ningún caso, pero ella fue bastante temeraria al amenazar a un policía, aunque a mi me pareció que estaba bajo la influencia del alcohol.
La Policía Nacional informó que el agente había sido identificado gracias al vídeo y que se abría una investigación interna para depurar responsabilidades y en su caso, sancionar al funcionario. Pero eso no evitó la catarata de comentarios en las redes sociales contra el autor del bofetón y en general contra los policías, acusados injustamente de ser matones de barrio.
La reflexión que el episodio me provoca, dejando aparte el exceso del policía al que ya me he referido y que he censurado, es la falta de respeto con que mucha gente se conduce con otras personas. Sucede en este caso con la mujer víctima protagonista involuntaria del vídeo, pero vemos que ocurre también con personas que insultan y/o agreden a médicos y enfermeras, a los profesores de sus hijos, a los conductores del autobús que toman para ir a trabajar, etc. Si no nos esforzamos en ser amables y educados, la convivencia se degrada y se suceden episodios indeseables como el que nos ocupa. Y es que cada vez cuesta más ver a chavales jóvenes dirigirse educadamente a gente mayor. Y eso es algo que han visto en sus mayores.

(Publicado en mallorcadiario.com)

24 diciembre 2017

EN NAVIDAD NO HAY DESAHUCIOS

Estamos a las puertas de la Navidad. Y por lo mismo que el concejal de Epic, Antonio Villalonga, no debiera enrollarse en el último pleno del año de Eivissa con una catarata de mociones que perturba la tradición, en estas fechas entrañables no deben usarse palabras desagradables al oído como desahucio. El concejal de Bienestar Social de Vila, Joan Ribas, está indignado porque se le acuse de desahuciar. Él no desahucia, él quita un recurso a unas personas que no cumplen con sus compromisos. Y bien que hace. El Ayuntamiento no está para hacer beneficencia, eso Joan Ribas y sus compañeros de Guanyem Eivissa se lo dejan a los bancos, que son quienes deben abstenerse de retirar recursos a la gente que no paga. El consistorio ha de hacerlo porque es su obligación, pero que no se diga que desahucia porque no desahucia. Los desalojos de Sa Penya tampoco fueron desahucios, por más que se sacó a la gente del lugar donde vivían auxiliados de la fuerza pública con material antidisturbios, con perdón. Ese equipamiento policial que, a juicio del partido de Joan Ribas, no debe ser mostrado a los menores de edad, no vayan a pensar que las autoridades competentes puedan algún día ordenar a la Policía que lleven a cabo un desahucio, también llamado quitar un recurso que no es del desahuciado. Y es que hay días en que uno no sabe bien en manos de qué gente estamos, porque además hay que guardarse de criticarles, so pena de ser acusados de sabe Dios qué cosas. Y encima hay que aguantar sus lecciones de democracia, como si fuera algo que han inventado ellos, con esa suficiencia que otorga el estar en posesión de la verdad siempre. Solo así se explica esta pavorosa falta de autocrítica, donde cada metida de pata contrastada se achaca al PP, que lleva en las Pitiusas y en Balears alejado del poder hace ya casi tres años.

Prou!

Pero basta de críticas, que hoy es mi cumpleaños y mañana es Navidad. Corresponde pues felicitar a la plataforma Prou!, que a base de tortillas payesas han logrado convencer al alcalde socialista de Sant Josep, Josep Marí Ribas ‘Agustinet’, de que ha de reducirse el número de hamacas, sombrillas, velomares y otros obstáculos en las principales playas del municipio. Dice ‘Agustinet’ que a los concesionarios no les gusta la reducción de las hamacas, como es normal, y habrá que ver si les gusta a los usuarios de las playas que van a tomar el sol y no a comer tortillas payesas. Pero en fin, bien está que el alcalde busque contentar a algunos de los que la semana pasada le acusaban de otorgar licencias ilegales en Playa d’en Bossa.

Nos quedaremos sin subasta

Tiro de ironía y lamento profundamente que se nos prive de ver repetida la subasta de lotes de playa que transformó el salón de plenos de Sant Josep en una sala de Christie’s. Aquella subasta indecente al mejor postor se vendió como la panacea y la mejor forma de recaudar dinero para destinar a otros servicios del Ayuntamiento. Ahora se anuncia que ya no habrá subasta, pero no se dice cómo afectará eso a las arcas municipales. Y es que se corrige una decisión errónea sin admitir que lo era, en un ejercicio de arrogancia que resulta bastante molesto a la ciudadanía.

Ecotasa

A los entusiastas defensores del impuesto por pernoctar fuera de casa que pagamos los ciudadanos de Balears aunque no hagamos turismo, quiero oírles ahora defender que en Menorca los hoteles paguen menos que los de las Pitiusas. A todos aquellos que tan pronto como aparece un conseller del Govern en el Aeropuerto de Es Codolar, ni te digo si es la presidenta la que viene, se aprestan a desplegar la alfombra roja y a lanzar vítores y loas, ¿les parece normal que se acepte una discriminación flagrante para Eivissa y Formentera? Claro que sí, todos a callar y a agachar la cabeza, no se vayan a disgustar en Palma.

Les deseo una muy feliz Nochebuena! ¡Bon Nadal!

(Publicado en Periódico de Ibiza y Formentera)





23 diciembre 2017

AMPARO

El juez Manuel Penalva, que instruye el caso Cursach, ha pedido amparo al Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) porque se considera hostigado por algunos abogados defensores de los más de cien imputados que hay en la causa. Penalva se queja de que se busca su descrédito como magistrado, con anuncios de denuncias y querellas y, especialmente, con la convocatoria de manifestaciones en su contra. El CGPJ ha aceptado a trámite la petición de amparo, ya que entiende que las actuaciones denunciadas por Penalva pueden ser perturbadoras de la independencia judicial. Sin embargo, un buen número de abogados defensores consideran que Penalva ha perdido su imparcialidad y por ello se han sumado a la recusación planteada por la defensa de Bartolomé Sbert. La sorpresa ha saltado al conocerse que la Fiscalía Anticorrupción ha emitido un informe a favor del incidente de recusación, ya que el juez instructor ha perdido la “exquisitez procesal” al referirse a algunos de los investigados en uno de sus whatsapp con la “madame” como unos “hijos de puta”.

El CGPJ investigará el asunto y pedirá explicaciones a los convocantes de las manifestaciones. Nada se dice sobre a quién pueden pedir amparo los imputados aludidos con el insulto antes citado, aunque está claro que el TSJIB ya acordó no concederlo al inadmitir a trámite las querellas contra el propio juez y el fiscal Miguel Ángel Subirán. Lo único que podría suponer algo parecido al amparo sería que se admitiese la recusación, separando a Penalva de la instrucción del caso y nombrando a otro juez. Pero ya veremos, porque el magistrado recusado se opone a ser removido de su puesto. Aflora por tanto la primera discrepancia entre el juez y la Fiscalía, por más que sea Juan Carrau quien firma el informe, que jamás firmaría Subirán, fiscal del caso.

La semana en que definitivamente se ha jubilado el juez José Castro, resulta hilarante comprobar que el magistrado que resultó más injustamente vituperado incluso en programas de televisión nacionales y en todo tipo de tertulias, solo por atreverse a llamar a declarar a la infanta Cristina, nunca sucumbió a la tentación de pedir amparo al CGPJ como ha hecho ahora Penalva, demostrando tener la piel muy fina. Lamentablemente no todo el mundo encaja las críticas igual, pero cuesta creer que el órgano de gobierno de los jueces pretenda prohibir manifestaciones legales. El colmo.

(Publicado en Última Hora)