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02 abril 2013

EL CINISMO DEL PSM


Hay que tener valor para traer al Parlamento un asunto del que se carece absolutamente de toda competencia, con la que está cayendo. Como si los ciudadanos no tuvieran suficientes problemas. Como si todo fuera bien y no hubiera ninguna crisis económica, el Grupo Parlamentario PSM-IV-Entesa i Més per Menorca presenta una proposición no de ley instando al Gobierno central a que realice las gestiones necesarias para que a Iñaki Urdangarin le lea retirado el título de Duque de Palma y pide que se tramite por la vía de urgencia. ¡Nada más y nada menos!

Constatamos una vez más -la enésima- que la oposición parlamentaria, además de ser responsable en gran parte de la situación dramática de nuestra economía, carece de la más mínima propuesta lógica, racional y sensata que contribuya a salir del estado penoso en que nos encontramos. A falta de ideas, ¿qué mejor que entretenerse y marear al personal con propuestas absurdas y ridículas de las que se carece de toda competencia? Como todo el mundo sabe, los títulos nobiliarios sólo puede retirarlos el mismo que los impuso, el Rey de España. Y en todo caso, lo prudente es esperar a que haya una sentencia de un tribunal y no a la mitad del proceso. Una vez haya una sentencia, con su correspondiente declaración de hechos probados, sería aceptable una iniciativa como la que impulsa la coalición de Biel Barceló. Pero ahora resulta  ridículo y oportunista, porque busca pescar en río revuelto y camuflar sus propias carencias en cuanto a propuestas para recuperar el nivel de vida perdido por los ciudadanos baleares en los últimos años.
 
No contentos con eso, además, proponen que el Parlament “inste a Urdangarin o en su defecto a la Casa Real, a asumir el compromiso claro y contundente de devolver el dinero público presuntamente defraudado si finalmente se demuestra judicialmente”. Otro brindis al sol patético y ridículo, porque si así sucede será la propia sentencia judicial la que establecerá quién y cuánto dinero debe ser devuelto en concepto de responsabilidad civil. Y hasta ahora y por lo que se conoce del sumario, no parece que la Casa Real tenga responsabilidad alguna en nada de lo que se está instruyendo por parte del juez José Castro en esta pieza separada del caso Palma Arena. Ninguna responsabilidad. Por tanto, ¿a qué viene instar a nada a la Casa Real? Viene a actuar con una infinita irresponsabilidad y a una demagogia elefantiásica, como es su costumbre.

Es una pena que no aprovechen la ocasión y aprovechen para, en línea de su propuesta relativa a Urdangarin, proponer que el Parlament “inste a Emili Gallardo, Joana Lluïsa Mascaró, Magí Moranta, y en su defecto a la coalición MÉS per Mallorca, a asumir el compromiso claro y contundente de devolver el dinero público presuntamente defraudado” en el caso de las subvenciones otorgadas por el Pacte a la asociación PAS Amics del Camí. ¿Qué se apuestan a que no lo hacen? ¿A qué viene no hacerlo? Viene a actuar con una infinita irresponsabilidad y a una demagogia elefantiásica, como es su costumbre. A lo que ahora podemos sumar una caradura de cemento armado, porque hablar de “dinero público presuntamente defraudado” en el Parlament con lo que tienen ellos en su propia casa, con un auto de prisión preventiva de la dureza del dictado por la jueza Carmen González, hace falta ser cínicos.

Publicado en www.ciutat.es el 2.4.2013.
http://www.ciutat.es/opinion/columnistas/item/6662-el-cinismo-del-psm

30 marzo 2013

TOMAR DE LA PROPIA MEDICINA


El ex ministro de Fomento en el gobierno de ZP, José  Blanco, admitió que  tras verse implicado en el caso ‘Campeón’ ha podido reflexionar sobre la presunción de inocencia y que plasmará sus conclusiones en un libro que está escribiendo. Se intuye un acto de contrición ahora que es él quien recibe de su propia medicina. Se habrá dado cuenta del oportunismo con que en el pasado él trataba las acusaciones a dirigentes de otras formaciones políticas, singularmente del PP.
 
Lo mismo puede estar sucediéndoles a Joana Lluïsa Mascaró, Biel Barceló, Antoni Alorda y al resto de sus compañeros de MÉS per Mallorca. Quizás ahora que a petición de la Fiscalía Anticorrupción la jueza Carmen González ha enviado a uno de los suyos a prisión sin fianza y que Mascaró ha tenido que dimitir y está imputada, tomarán conciencia de la ligereza con que han actuado en el pasado. Ya pueden echarse a temblar los dirigentes econacionalistas porque la experiencia nos dice que cuando en un caso de presunta corrupción un juez envía a alguien a prisión preventiva es para que entre rejas se decida a cantar La Traviata. Hasta ahora Gallardo ha sido tratado casi tan exquisitamente como Iñaki Urdangarín y ni siquiera tenemos imágenes de su paso por el juzgado, ni de su viaje en furgón celular hasta la cárcel. Y la prisión preventiva sólo puede tener una finalidad: la misma que tuvo con los empresarios de Minser. Ablandarles para que cooperen y que se avengan a decir lo que los fiscales quieren oír. Gallardo tendrá que apuntar bien alto para escaparse con lo mínimo.
 
Fina Santiago se libró de buena en el caso de la fantasmagórica e ignota Federación Balear de Gays, Lesbianas, Transexuales y Bisexuales (FEGAIB) cuyos dos administradores fueron detenidos a finales de marzo de 2012 bajo la acusación de haber creado un entramado de entidades para recibir hasta 380.000 euros en subvenciones. Normalmente la Fiscalía pide severo castigo tanto al que recibe el dinero como al que lo da, pero en esta ocasión no fue así y solo irán a juicio los perceptores del dinero. Según la ex consellera Santiago los controles fallaron. La trama se descubrió por las denuncias de unas usuarias de un piso de acogida para mujeres maltratadas, que sufrían todo tipo de abusos. En el PSM han tenido suerte hasta ahora, pero Mascaró engorda la lista de diputados obligados a dimitir por un supuesto caso de corrupción.
 
Publicado en Última Hora el 30.3.2013.

02 diciembre 2011

UTILIZACIÓN POLÍTICA DEL CASO URDANGARÍN


 Nóos era una asociación aparentemente sin ánimo de lucro que no movía un folio sin cobrar cantidades millonarias. Generalmente a las administraciones públicas, sus potenciales clientes. También a grandes empresas, ávidas de llevarse bien con las altas instituciones del Estado. ¿Qué veían en Nóos sus potenciales clientes? A la hija del Rey y a su marido, quien fuera destacado deportista olímpico en sus buenos tiempos, vicepresidente del Comité Olímpico Español (no sé si puede haber algo más corrupto que el Comité Olímpico Internacional y su independiente modo de designar las sedes olímpicas) y la capacidad de influencia que ello lleva aparejado y se les presupone. Porque no es lo mismo que las altas instituciones del Estado hablen bien de ti, pues contribuyes a su bienestar económico, a que ni te conozcan porque no les importas un pimiento. Al fin y al cabo, se necesita algo más que un concurso público para que la Vuelta ciclista a España o el Tour de Francia decidan venir a correr una etapa en Mallorca, o que puedas organizar un mundial de ciclismo en pista. Negar esto es vivir en la inopia.

Bien está que se investigue si hay indicios de delito y que quien los haya cometido pague por ello y devuelva el dinero, si procede. Ahora bien, que nadie crea que la investigación judicial y el juicio paralelo promovido por algunos medios de comunicación (una vez más la dicotomía entre opinión pública y opinión publicada) no tendrá consecuencias. Por supuesto que las tendrá y habrá que cargar con ellas. Cuando nos ponemos todos tan chulitos con la familia real diciendo que nadie está por encima de la Ley, debemos dar por descontado que les va a coger un repelús a venir por Mallorca que el mero hecho de pisar la base aérea de Son San Joan cursará para ellos con terribles sarpullidos. Una alergia de las malas. Porque una cosa es que el juez haga sus averiguaciones e instruya un sumario por diversos delitos, que ya se probará si concurren o no y quién es el responsable. Pero de ahí a alentar una causa general contra familia real o la monarquía, va un trecho. Yo, desde luego, a donde no me quieren procuro no ir. Y no soy rico y poderoso. Apuesto a que el verano de 2012 se dejarán ver poco por aquí. Ya lo verán. Y luego nos lamentaremos del trato dispensado. Cuando el daño esté hecho, cuando la Copa del Rey de vela se celebre en Barcelona o en Valencia, cuando el Rey y su familia pisen Mallorca con la asiduidad que van a Tenerife, cuando los refuerzos policiales de la operación verano se limiten a unos pocos policías que cubran las vacaciones de los de aquí, cuando Baleares deje de asociarse a un lugar privilegiado en el que hasta el Jefe del Estado quiere estar mucho antes que en la capital y pase a identificarse con Sicilia y la mafia, cuando el domingo de Pascua en la Seo sea un domingo más, triste y anodino, con las calles vacías... Cuando todo esto pase, dentro de unos años, nos acordaremos de tanta tinta vertida irresponsablemente sobre la imagen de Baleares.

Y es que hemos visto cómo desde la prudencia que los partidos políticos de Baleares mostraron en los días posteriores al registro de la sede de Nóos en Barcelona, algunos han transitado hasta posturas que rayan el ridículo. ¿A qué viene pedir al Govern todos los contratos realizados con el Instituto Nóos? Pues que se ha decidido utilizar el asunto políticamente. ¿Pero acaso no lo está investigando un juez? Por supuesto –se dirá– pero una cosa es la responsabilidad judicial y otra la responsabilidad política. Vamos, que les da igual que el juez Castro y la fiscalía anticorrupción estén investigando el asunto. Se quiere hacer de ello un asunto político para desgastar al adversario. PP = corrupción. Reconoce el diputado Toni Alorda, del PSM, que “ahora seguramente es un mal momento para llevarla al Tribunal de Cuentas y buscar una línea de investigación propia porque está bajo investigación judicial penal y la tenemos que respetar. No queda más remedio que llevar una investigación administrativa”. Más claro, agua. Claro que queda más remedio: confiar en que los jueces y fiscales hagan su trabajo con independencia. Pero una “investigación administrativa” da mucho más juego político, dónde va usted a parar…

Capítulo aparte merece la propuesta hecha por el PSM de que los 1,7 millones de euros que el Govern ha previsto dedicar en 2012 a la limpieza y mantenimiento del Palacio de Marivent, se traspasen a la Consellería de Educación. Estoy muy de acuerdo, porque considero que la Casa Real debiera costear de su asignación presupuestaria (8,43 millones de euros en 2011) el mantenimiento de la residencia que utilizan de forma exclusiva. No veo por qué debemos hacerlo con nuestros impuestos los ciudadanos de Baleares. Pero puestos a hacer demagogia, propongo que la asignación que el PSM recibe de los presupuestos públicos en cualquiera de las Administraciones lo destine a la Consellería de Educación, faltos como estamos de fondos para calefacción y luz en los centros educativos. El dinero que damos de nuestros impuestos al PSM serviría para pagar los recibos de Gesa igual de bien que el dinero que se destina a Marivent. Ya están tardando los nacionalistas en renunciar a él si son coherentes. Como no lo son, pura demagogia.

21 noviembre 2011

DEBACLE SOCIALISTA EN TODA ESPAÑA



Otras elecciones generales para nuestra mochila democrática. Menos participación y más abstención que en los comicios de 2008, un 28% en toda España que en Baleares se convierte en un 37,8%. Sigue siendo muy preocupante que haya tantos ciudadanos a los que la política les importa un pimiento. El voto en blanco para las elecciones al Congreso se sitúa en el 1,81%, tan solo medio punto superior al 2008. Sin embargo, el voto nulo pasa del 0,64 al 1,29%, y aunque se dobla, continúa siendo residual. Pero ojo al dato: el voto en blanco en las urnas al Senado muestra un incremento sustancial, pues pasa del 2,02 al 5,37%. Este incremento del voto en blanco para elegir senadores entronca con la demanda ciudadana de revisar las funciones de la Cámara alta e incluso de suprimir el Senado y transformar nuestro sistema bicameral en unicameral, un debate que habrá que encarar. En todo caso, la suma de los votos en blanco y los nulos son 650.000 votos en todo el país. Y si les añadimos la abstención, son 10.361.000 votos, casi tantos como los que tiene el PP. ¿No es este dato sintomático de la situación de desafección de los ciudadanos con la política?

Es incontestable la victoria del Partido Popular y merece la pena destacar que esta formación política presidida por Mariano Rajoy aglutina una enorme cantidad de poder estatal y autonómico que debiera gestionar bien. Este potencial que le ha sido otorgado por los ciudadanos es igual de grande como lo será el nivel de exigencias desde el minuto uno. Quizás más, porque el fracaso con esta enorme capacidad política, independiente de ayudas externas de otras formaciones, no tendría excusa. Es cierto que el PP debe buscar el consenso y el diálogo, pues entre todos los votos recibidos hay mucho voto “prestado” con un mensaje muy claro: luchen contra la crisis y contra el paro. Pero haría mal el PP en creer que la mayoría que ostenta le legitima para hacer lo que le venga en gana, gobernar mirando al pasado o aplicando el rodillo de sus 186 escaños. Nada hay más parecido a una dictadura que una mayoría absoluta. Los problemas del país son tantos y de tal magnitud que solo con el esfuerzo de todos pueden ser sorteados exitosamente. Miremos lo que están haciendo en Grecia, Italia, Portugal e Irlanda. En la actual coyuntura, los gobiernos de concentración nacional no son algo descabellado. Rajoy no debe desaprovechar la oportunidad de hacer su mayoría aún más grande a través del diálogo y el pacto con el resto de formaciones políticas. De entrada, CiU, PNV, UPyD y quizás el PSOE cuando consiga reponerse de la paliza, puedan ser proclives al diálogo.

Hablemos del PSOE. Quizás pueda parecer excesivo el castigo sufrido por los socialistas y por su candidato Pérez Rubalcaba. Pero los 5 millones de parados son un argumento suficientemente potente y la demostración inequívoca de su fracaso. Es cierto que en muchas ocasiones se magnifica la capacidad maligna de Zapatero, sobre todo por los medios de la derecha para quienes él encarna el anticristo, porque no es sensato culpar al aún secretario general del PSOE de ser el responsable de que el planeta entero esté al borde de la recesión, como advertía la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, en el mes de septiembre (http://www.cnnexpansion.com/economia/2011/09/04/posible-recesion-puede-evitarse-lagarde). Pero eso no puede servir para ocultar el rotundo fracaso de las políticas de ZP en materia económica y de empleo. Ha perdido su oportunidad y le toca intentarlo a la derecha.

Y ahora, ¿qué hará el PSOE? La convocatoria de un Congreso es inminente, porque el batacazo es tan grande con la pérdida de 4.315.455 votos y 59 diputados, que solo a través de un proceso congresual sólido y autocrítico se pueden poner las bases para afrontar la travesía en el desierto que supondrá esta legislatura, con tan solo 110 diputados. Sin embargo, el PSOE necesita un cambio radical de caras y de proyecto, de ambas cosas. No será suficiente una mano de pintura o un maquillaje superficial. El mensaje de los votantes ha sido clarísimo y si el PSOE no toma nota, las consecuencias pueden ser catastróficas para ellos. Confío en que lo harán.

En Baleares la situación no es mejor. Si en las generales de 2008 el PSOE logró ser la fuerza más votada con 1.205 votos por encima del PP, ahora han perdido 83.107 votantes, quienes les han dado la espalda a pesar de los recortes y los ajustes del presidente Bauzá. Ya en las elecciones autonómicas del 22 de mayo perdieron 25.671 votos. Y sin embargo, nada sucedió en el PSIB, más allá del exilio voluntario de Antich en el Senado y de ocupar la portavocía del grupo parlamentario la sectaria, perdón, secretaria general de Mallorca, Francina Armengol. Con ellos no iba la historia, debían pensar, la culpa es de Zapatero. Pero su fracaso es terrible aunque siguen sin darse por aludidos, condenando al partido a ahondar en el descrédito y por tanto, en la irrelevancia política en Baleares. La vacuidad como eje de su política.

Termino comentando los 31.300 votos que ha obtenido la coalición  PSM-Entresa-IV-Equo. El candidato Ensenyat ha logrado mejorar los casi 25.500 votos de las elecciones de 2008, situándose ahora en 31.300, aunque es cierto que se trataba de otra coalición. Sin embargo, no consigue su objetivo de lograr un escaño en el Congreso, lo que sí hubiesen conseguido de ir juntos con Esquerra Republicana y sobre todo con Esquerra Unida. Por tanto, una vez se les pase la inexplicable "euforia" por haberse consolidado como la tercera fuerza de Baleares (de forma totalmente inútil, cabría añadir) debieran meditar sobre a quién están beneficiando con sus peleas y sus divisiones. La disgregación de la izquierda tambien tiene responsables a quienes culpar.

La debacle socialista tiene nombres y apellidos. Quienes han llevado al partido a esta derrota brutal no pueden ser quienes renueven al PSIB. No es creíble y los ciudadanos no tragan con una impostura semejante. Los socialistas tuvieron un mensaje nítido el 22 de marzo y lo han vuelto a tener ahora, más alto si cabe. Y mientras ellas y ellos sigan al frente de un aparato que se deshincha a cada instante, y continúen mirando hacia otro lado sin querer asumir su responsabilidad en los peores resultados electorales jamás cosechados, más lejos estará la recuperación del PSOE. Y más huérfanos los votantes de izquierdas. Y más felices en el PP.

18 julio 2011

MALOS PACTOS

Un comportamiento apartado de la ética y a veces plenamente delictivo (las escuchas ilegales del tabloide británico News of the World) puede acabar arrastrando a todo un imperio empresarial como el de Rupert Murdoch al desastre. En la política sucede algo parecido con la diferencia que el nivel de exigencia ética debe ser infinitamente mayor. Por eso considero que se equivoca el Partido Popular cuando acepta tener por aliados políticos  a personas con pocos escrúpulos y debiera exigir gobernar como lista más votada y vencedora de las elecciones sin entregar contrapartidas.

Cuando el PP de Alcudia acepta pactar con la edil tránsfuga Carme García,  logra la alcaldía a costa de asociarse con alguien que se comporta de forma políticamente inaceptable e inmoral. Su última fechoría al afirmar que, aunque entregó el carné del partido, nunca causó baja en el PSM-Iniciativa Verds, con la única pretensión de usurpar un grupo municipal para cobrar dinero público es el colmo de la caradura. ¿Alguien así es de fiar?

Cuando el PP de Campos acepta pactar con +Acció, entregando numerosas e importantes áreas de gestión (entre ellas, cómo no, urbanismo) a alguien que tan solo 14 días antes entregó la alcaldía a la formación con menos representación en el consistorio (seguramente como fórmula de presión para conseguir todo lo que ahora ha obtenido), se coloca en una situación absolutamente vulnerable para sufrir en cualquier momento una nueva moción de censura que envíe a Sebastià Sagrera a la oposición.

El PP hace mal en aceptar a estos socios de gobierno. No hay que entregarles áreas de responsabilidad o cuotas de poder y presupuesto. Ponen precio a sus votos y cualquier día se pueden cambiar de bando apoyando a quien más les convenga. Son muy malos compañeros de viaje y generalmente, malos socios de gobierno. No miran por el interés general sino por el suyo personal.

Recuerdo al señor Bauzá e Isern afirmar categóricos que si no obtenían mayoría absoluta, no gobernarían. Creo que en buena medida la clave de sus aplastantes victorias fue ese contundente mensaje. Lástima que no todos los candidatos del PP hayan adoptado ese honesto criterio, porque hay pactos que es mejor no hacer aunque haya que estar en la oposición cuatro años.