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24 septiembre 2011

UNA CANDIDATURA MUY FUERTE


Aunque cueste creerlo, en las últimas elecciones generales el PSOE obtuvo en Baleares 366 votos más que el PP. Para emular tamaña gesta, el PSIB nos presenta, después de un escandaloso paripé interno, una candidatura encabezada por  Pablo Martín (en la foto superior), Sofía Herranz, Guillem García y Divina Muñoz. Ellos serán los próximos diputados en Madrid por parte del PSIB-PSOE, tras las elecciones del 20-N, si se consiguiera igualar los cuatro diputados de los anteriores comicios generales. Rosa María Alberdi nos avisa: “El PSOE tiene una candidatura fuerte”. ¡Fortísima!, añado yo. ¡Es fortísima! Tiene mucha razón la secretaria de Organización del PSIB… Cuatro individuos absolutamente desconocidos para los ciudadanos de Baleares, aspiran a ser sus representantes en Madrid y a movilizar al electorado de izquierdas, el mismo que recientemente les envió a la oposición en el Parlament autonómico.

A poco que hagamos memoria comprobaremos que ya en las elecciones generales de 2008 el cabeza de lista fue Antoni Garcías, quien fuera durante el primer Pacte de Progrés conseller de Presidencia y portavoz del Govern. Aunque en 2008 ya estaba apartado de la política, regresó para encabezar la lista cuando se lo pidió Francesc Antich. Con muy poca ilusión, cabe añadir, ya que renunció al acta de diputado el 26 de enero de 2009, ni un año duró en el Congreso de los Diputados, el pobre. Se presentó por no decirle no al de Algaida. Le sustituyó el 5º en la lista, Pablo Martin, quien cuatro años más tarde será el cabeza de lista, lo que demuestra que la perseverancia es una gran virtud como atestigua magníficamente Mariano Rajoy. “La victoria pertenece al más perseverante”, dijo Napoleón.


Después de haber escupido en la cara de Ramón Socías y de Aina Rado (la cual  incomprensiblemente aún no ha pedido la baja del partido que parece haberle tomado gusto a humillarla públicamente aunque haya sido Presidenta del Parlament), quienes al menos son conocidos para el común de los ciudadanos de esta comunidad que estén  mínimamente informados, que son muy pocos, el PSIB pretende hacernos creer que la lista compuesta por Martín, Herranz, García y Muñoz es la mejor para hacerle frente a la candidatura que encabeza el veterano político mallorquín y actual secretario general del PP de Baleares, Miquel Ramis. Otra tomadura de pelo de las que acostumbra últimamente el PSIB y por la que será oportunamente recompensado el próximo 20-N por los electores, que no están para más engaños. Ya tuvieron un muy elocuente dictamen el 22 de mayo pasado, sin que ninguno de los directos responsables de la debacle optase por marcharse a casa. Todo lo contrario. Han silenciado las pocas voces críticas que han surgido y se han hecho fuertes en el aparato del partido, a la espera de hacerse con las riendas en el próximo congreso que habrá de elegir al sustituto de Antich.


Laminado Socías, eclipsado por un desconocido treintañero que ya ha sido diputado en la IX Legislatura sin que nadie pudiera acertar a explicar qué meritos atesora para encabezar la lista a las próximas elecciones generales, tienen la vergüenza de ofrecerle el 5º puesto en la lista al actual Delegado del Gobierno, quien lo ha rechazado porque es imposible que salga. Así le premia el PSIB controlado por Francina Armengol, que no quiere que le haga sombra para alcanzar la secretaría general. No importa que Socías haya sido alcalde de Sóller, Senador y Delegado del Gobierno. Lo que importa es que no es de la cuerda de Armengol y que le quiere hacer sombra, lo que no sucede con el dócil, sumiso y obediente Pablo Martín.

Y así tenemos al partido que perdió más de 20.000 votos en las pasadas elecciones autonómicas con respecto a las de 2007 y que en estas previsiblemente perderá varios miles más, teniendo en cuenta que en las elecciones de 2008 obtuvo 207.639 votos, 366 más que el PP. ¿Alguien es capaz de afirmar que se está en condiciones de lograr vencer en votos al PP el próximo 20-N? ¿Alguien se ha molestado en pensar por qué? ¿La señora Alberdi, quizás?  Efectivamente, la del PSIB es una candidatura muy fuerte. ¡Fortísima!
 



20 septiembre 2011

A TORTAZOS POR EL ESCAÑO

En el PSOE saben perfectamente que el descalabro en las próximas generales del 20-N es seguro e inevitable. Y como esta es una verdad inamovible, por más que José Blanco diga con bastante teatralidad que aún queda partido -lo cual no se cree ni él-, los candidatos a ocupar un escaño en la bancada de los perdedores andan a tortazos sin recato ni disimulo.

Hemos visto en no pocas ocasiones a los parlamentarios votando disciplinadamente el dictado de su partido político en contra de los intereses de los ciudadanos de su circunscripción electoral. Ahora nos quieren convencer de que es muy importante y absolutamente vital saber quién encabeza la lista por Baleares, como si eso fuera a cambiar algo. Pura impostura.

¿Es relevante que el número uno de la lista sea Pablo Martín o Ramón Socías o Andrés Carles López o Antoni Jiménez? Para los ciudadanos de Baleares, en absoluto. Para ellos, por supuesto que sí, nadie lo duda. Por eso, andan a tortazos por el escaño. ¿Qué diferencia habrá para el PSOE o para Baleares que el cabeza de lista para el Senado sea  Antoni Manchado o cualquier otro? El Senado seguirá siendo una Cámara que no sirve de nada y un gasto ruinoso, traductores incluidos.

Se está vendiendo la pugna dentro del PSOE como algo normal en cualquier partido político, pero no es cierto. Es deplorable que anden acuchillándose en pos del control del aparato del partido y de la poltrona para el próximo cuatrienio, aunque sea en la oposición. Porque por más que sea el cabeza de lista por Baleares Martín o Socías o López o Jiménez, ellos seguirán dándole al botón en las votaciones en el Congreso según indique el diputado que levanta el brazo y señala con un dedo si hay que votar a favor, con dos dedos si hay que votar en contra y tres si toca abstención. Como si fueran autómatas, sin necesidad siquiera de leer lo que se vota. Y si encima no son el partido con más escaños, como se pronostica, ni te cuento. Que pongan al que quieran, que eso solo le preocupa al favorecido por el escaño correspondiente. A los demás, nos trae al fresco, porque lo mismo da uno que otro. Y que no traten de hacernos creer que hay entre ellos alguna diferencia, porque son idénticamente inútiles.


07 septiembre 2011

BRONX GOTLEU


Agradecemos la sinceridad y el cinismo del Delegado del Gobierno en Baleares, Ramón Socías, cuando afirma rotundo que en los últimos años Son Gotleu ha estado totalmente abandonado de la mano de Dios y que ahora el problema no se soluciona a bastonazos.
Lo afirma categórico, rotundo, como si él no tuviese ninguna responsabilidad en ello. Sin embargo tiene razón y tiene parte importante de culpa. Todo el mundo ha pasado de Son Gotleu, de sus ciudadanos y de sus problemas. Han mirado hacia otro lado. Sólo así se entiende cómo los pisos patera, el narcotráfico, la prostitución y la inmigración ilegal se han asentado allí como no lo han hecho en ningún otro barrio de Palma.
Cuando las cosas se ponen tan mal, las apelaciones a la integración, a la tolerancia, al diálogo sobran por ineficaces. Las hemos oído mil veces refiriéndose a Son Banya y sólo se mejorado cuando se planifica una macro redada cada cuatro meses y se mete en la cárcel a los jefes de los clanes. A grandes males, grandes remedios. El estallido de violencia que hemos vivido en Bronx Gotleu es la confesión de que todo eso ha fracasado ya y que ahora solo cabe la aplicación estricta y rotunda de la ley. Como dijo el alcalde de Nueva York, “hay que patear con mano dura el trasero de la delincuencia”.
Mirando los vídeos de los incidentes, comprobamos que son unas treinta personas las que gritan y amenazan con palos a la policía. Bastantes menos los que rompieron lunas de coches, quemaron contenedores y vehículos y destrozaron mobiliario urbano. No son más. ¿Hemos de consentir que una veintena de maleantes, muchos de ellos ilegales, atemoricen un barrio entero, amenacen a sus vecinos y a su policía? Se han hecho fuertes estando al margen de la ley, creando su propio gueto donde ellos son la única autoridad, coaccionando al resto de ciudadanos. El Estado de Derecho debe tener una respuesta para este desafío. La aplicación rigurosa de la Ley. Castigos ejemplares para los que la violen, da igual a qué etnia pertenezcan. Patear con mano dura el trasero de la delincuencia. Policía Local, Policía Nacional, Guardia Civil, fiscales y jueces, todos coordinados para normalizar un barrio dejado de la mano de Dios.

04 marzo 2011

ABLANDAR A LOS DETENIDOS



El día de las Islas Baleares el Delegado del Gobierno Ramón Socías, hizo unas polémicas declaraciones con respecto al modo en que, de orden de la fiscalía y el juzgado de instrucción de guardia, se habían practicado ciertas detenciones y conducciones al juzgado de algunos presuntos implicados en la operación Picnic, operación que ha traído consigo la voladura controlada del partido nacionalista Unió Mallorquina y su consiguiente desaparición como formación política que históricamente había desempeñado el papel de partido bisagra, tan incómodo para el bipartidismo españolista. Ramón Socías ha recibido un alud de críticas por parte del decano de los jueces de Palma, Francisco Martínez, de fuentes policiales del grupo de delincuencia económica del CNP, de los sindicatos policiales CEP y UFP, y la asociación corporativista Unión de Oficiales de la Guardia Civil (que en Baleares representa, se así puede decirse, a ¡15 mandos superiores!, porque al resto no los aceptan en sus elitistas filas), Esquerra Unida, y algunos medios de comunicación.



Oigamos bien lo que dijo el Delegado del Gobierno: “S’ha de tenir en compte que xerram de persones, hi ha sempre la presumpció d’innocència, i per tant, com en altres casos desgraciats jo crec que se podria actuar d’una altra manera. Evidentment, la Policia i la Guàrdia Civil en aquests moments, quan fan actuacions, actuen com a Policia Judicial però jo crec que se podria fer d’una altra manera”. También apuntó que “algunes actuacions han estat desproporcionades per la situació que es tractava, ja que els imputats no son condemnats, no se’ls acusa de delictes de sang” y añadió “amb una simple citació haguessin anat a declarar i ningú hagués intentat fugir”.

Desde el Diari de Balears me pidieron una valoración sobre lo sucedido y les envié esta respuesta:
“Des de l’Associació Democràcia i Justícia pensem que la Fiscalia anticorrupció s’està extralimitant amb les detencions que s’ordenen en el marc de les investigacions que impulsa el ministeri fiscal. Pareix obvi que el acusats que a l’hora de declarar, diuen el que els fiscals volen sentir, queden immediatament en llibertat i poden anar-se a ca seva tranquil•lament. I en canvi, els que es declaren innocents (a la qual cosa tenen tot el dret legal emparat en la Constitució), o senzillament no declaren o no diuen el que els fiscals volen sentir, han de romandre als calabossos de la Policia Nacional fins que s’esgota el termini legal de 72 hores. La detenció d’una persona, segons l’article 520 de la llei d'enjudiciament criminal, s’ha de fer “de la forma que menys perjudiqui al detingut en la seva persona, reputació i patrimoni”. Malauradament això a Balears amb molta freqüència, no passa així. Moltes detencions es fan amb una clara intenció de perjudicar-los, a deshores, amb una exposició del tot innecessària als mitjans de comunicació gràfics quan estan enmanillats, amb uns desplegaments policials que costa de veure fora de les operacions a Son Banya... I tot això es fa amb la intenció perversa de doblegar la seva voluntat i que diguin el que els fiscals volen sentir, sigui o no la veritat. I no és la primera vegada que això succeeix. És hora de dir prou i que es respecti la llei, perque els ciutadans volen justícia i que els polítics corruptes responguin dels seus delictes, però segons la llei i sense extralimitacions. Una cosa i altra no son incompatibles. Crida l’atenció que sigui el Delegat del Govern a les Illes, el Sr. Ramon Socíes, qui ho posi de manifest. Així doncs, des de la seva responsabilitat, que és molta, que insti a les institucions afectades a actuar amb respecte als drets dels detinguts i que es corregeixin els excessos d’aquells que ordenen que les coses es facin arbitràriament i amb intencions de coaccionar i vexar als detinguts que no es pleguen a la versió dels fiscals i de la Policia”.

Hay quien acusa ahora a Socías de criticar ahora lo que calló en agosto de 2009, cuando se produjeron las escandalosas detenciones de políticos del PP por el caso Palma Arena (Rafa Durán, Pepote Ballester, Jorge Moisés, Antoni Palerm, etc.) pero no me parece que la crítica sea justa y explicaré por qué. Recuerdo perfectamente que el sindicato mayoritario de la Policía Nacional, el SUP, describió las conducciones de los detenidos al juzgado como “exhibiciones de leones en el circo” y, me gustaría recordarlo, todo eso sucedió porque los detenidos se negaron a declarar ante la policía y los fiscales, y se acogieron a su derecho constitucional de declarar ante el juez. Las mismas extralimitaciones de entonces se han repetido ahora.



Pero considero honesto recordar también que Ramón Socías dijo entonces que había dado instrucciones directas de que las conducciones se realizaran sin esposas y que fue desobedecido. Ordenó una investigación interna y el comisario de seguridad ciudadana asumió la responsabilidad de no trasladar las órdenes del Jefe Superior de Policía, Bartomeu Campaner a sus subordinados. Y tras esto, el SUP acusó al Delegado del Gobierno de dar una orden ilegal, contraria a una instrucción de la Secretaría de Estado de Seguridad (Instrucción 12/2007) y que por hacerlo, debía dimitir o ser cesado.



Creo que Socías criticó lo sucedido en el año 2009 cuando los detenidos eran del PP y también lo ha hecho ahora, cuando los detenidos son (o eran) de UM. Pero me gustaría que no nos quedásemos en las palabras del máximo responsable de las Fuerzas de Seguridad en Baleares, sino en el fondo del asunto. Las detenciones, a mi juicio, no se están practicando de conformidad con la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Y alguien tiene que responder de estos atropellos, porque esto no es un atentado contra uno u otro partido, sino que es un atentado contra el Estado de Derecho y hay que denunciarlo bien alto. Que todos cumplan la Ley.

28 agosto 2009

En el calabozo, todos iguales.


Hoy el periódico Última Hora, sección local (página 20), publica el siguiente artículo de opinión:

Si algo bueno tienen los calabozos de una comisaría o de un cuartel de la guardia civil, es que allí todos somos iguales. O debiéramos serlo, al menos. Quien ingresa en uno de ellos es un detenido. Y aquí termina el atributo de la oración copulativa. Un detenido, que no un preso, es sólo eso: un detenido. Y nadie añade a la condición de detenido si es rico o pobre, si joven o viejo, si mujer u hombre, si del PP o del PSOE, si es médico o está en el paro. Detenido y punto. Hay quien reclama trato de favor para los detenidos de su propia casta política. Quizás lo hagan en previsión de que algún día pudiesen ser ellos quienes ostenten la consideración de detenido y ocupen tales dependencias.

Hemos oído hablar a la Presidenta del Partido Popular de Baleares de trato “inhumano”, como si se hubiera producido una violación de los derechos humanos de los detenidos o hubiesen sido objeto de tortura. Pero no se conoce que haya ido al juzgado a denunciar los abusos. Ni a Amnistía Internacional, siquiera, para que lo investigue. Ahora sabemos que lo hizo por indicación expresa de la dirección nacional de su formación. Y más parece que se trata de desviar la atención del problema que supone tener al portavoz del PP de Palma, Rafa Durán, detenido y en los calabozos, y ahora también, imputado y en libertad bajo fianza. Tras el levantamiento del secreto del sumario, ya ni siquiera oímos a los implicados ni a sus compañeros de filas hablar de su inocencia. Sólo critican cómo fueron esposados y conducidos, en las condiciones en que se produjo la detención (en el despacho oficial de la Casa Consistorial), las 72 horas de privación de libertad y la posterior conducción a los juzgados de Vía Alemania. Y tan mala no sería cuando al quedar en libertad, Durán dio las gracias a los funcionarios por el trato que habían tenido con él, lo cual resulta chocante si analizamos lo que posteriormente denuncia la eurodiputada Estarás al hablar de trato inhumano.

Los sindicatos de policía, por su parte, criticaron que los detenidos fueran exhibidos ante los medios de comunicación gráficos como animales de zoo, aunque han afirmado que se trató mejor a los detenidos por la operación espada que al resto de detenidos, al permitírseles asearse, cambiarse de ropa y algún que otro trato de favor de poca importancia, que no suele permitirse normalmente al resto de detenidos.

Sin embargo, la instrucción que dio el delegado del Gobierno, Ramón Socías, en el sentido de que no se pusiesen lazos de seguridad o grilletes a los detenidos, no podía ser cumplida en mi opinión, sin desobedecer igualmente otras órdenes e instrucciones internas. Todos los detenidos deben ser esposados, sin excepciones por razón de afiliación política. Otra cosa es la exhibición pública a que fueron sometidos, aunque creo que sobre este particular debiera ser el Juzgado Decano de Palma quien dictara órdenes sobre la conveniencia de permitir captar imágenes de los detenidos cuando son conducidos a los calabozos de Vía Alemania, en aras de proteger debidamente su derecho constitucional a la intimidad.

Los excesos verbales de los líderes del PP, alguno de los cuales ha sido ministro e incluso vicepresidente del Gobierno, son absolutamente impropios de dirigentes políticos. Si el PP está siendo perseguido, no es por policías, fiscales y jueces, sino por quienes, al amparo de sus siglas y ocupando cargos de responsabilidad, han llevado a cabo actividades presuntamente ilícitas que deben ser en todo caso objeto de investigación las haga quien las haga, tenga el carné del partido que tenga y haya ocupado el cargo que haya ocupado. Con la que está cayendo, me gustaría ver quién es el valiente, juez, fiscal o policía, que se atreve a tirar hacia delante un sumario donde haya implicado algún miembro del PP. Lo ponen a parir al instante. Sospecho que es precisamente por eso que asistimos atónitos a esta campaña.