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26 mayo 2015

GANAR NO ES SUFICIENTE


Pronostiqué la semana pasada en un artículo titulado “Bauzá gana” la victoria del PP en número de votos y escaños. Hoy debo titular este artículo del modo en que lo hago porque pese a ser la fuerza más votada, el PP de Balears pierde 74.000 votos y 15 escaños con respecto a las elecciones de 2011, cosechando su peor resultado con un 28.5% del electorado, muy similar al 28,1% de las elecciones europeas de hace un año. Al PP le sucede como al Real Madrid: ganar no basta. No basta con quedar segundo, ni con hacer el mejor fútbol, ni con tener al pichichi en tus filas. Es necesario levantar el trofeo, títulos cada año que llevar a la vitrina. Si no, de nada sirve.

Advertí también que el PP tendría posibilidades de pactar con otras formaciones para lograr la investidura y me equivoqué. El batacazo ha sido muy superior a lo esperado y Ciudadanos no ha conseguido más que dos diputados, lo que la suma de PP y C’s se queda en 22, muy lejos de los 30 que constituye la mitad más uno del Parlament. Ni siquiera la hipotética suma de los 3 diputados de El Pi a los 22 citados alcanza el mínimo requerido para dar estabilidad al Govern. Así las cosas, le corresponde a la izquierda intentar formar una mayoría sólida que permita la acción de gobierno en base a un programa político claro y factible, sin que eso pase por un mercadeo y un reparto de cargos como se vivió en etapas anteriores.

También anuncié que si Bauzá no lograba volver a gobernar, su futuro al frente del PP se complicaría sobremanera y es algo que no tardaremos en comprobar. El expresidente y alma mater del PP, Gabriel Cañellas, ya lanzó en Cope sus primeras críticas públicas, exigiendo no solo un cambio en la dirección del partido, sino expresando que hace falta “otro talante, otras formas, otros métodos, con gente más propicia…”. Pronto el clamor contra José Ramón Bauzá será ensordecedor, algo que es natural y comprensible ya que no son pocos los conmilitones populares que aspiran a suceder al boticario de Marratxí. Al fin y al cabo el aglomerante y lo que da cohesión al conjunto del partido es el poder. Con la pérdida de feudos del PP como Palma, Inca o Calvià, etc. los barones exigirán cambios en la dirección regional.
 
(Publicado en www.mallorcadiario.com)

19 mayo 2015

BAUZÁ GANA


 
Ninguna encuesta de las publicadas hasta ahora emite una conclusión diferente. En todas, unánimemente, se otorga la victoria al Partido Popular de José Ramón Bauzá. A pesar de los recortes, a pesar de las protestas, a pesar del despido de trabajadores públicos y de una legislatura convulsa caracterizada por el ejercicio de la mayoría absoluta con poco diálogo y menos concertación con otras fuerzas políticas, el PP es la fuerza política que mayor apoyo electoral concita entre el electorado.

Se dirá que todas las encuestas le dan una pérdida significativa de votos y escaños. Algunas hablan de 10 diputados e incluso las hay que llegan hasta los 16, pero esto no es privativo del PP. El PSIB de Francina Armengol también pierde entre 3 y 5 escaños y eso sin que se le pueda atribuir el lógico desgaste de la acción de gobierno, lo que aún es más preocupante. La pérdida de votantes de los socialistas deviene así estructural y no coyuntural.

Pero también dicen las encuestas que los indecisos aún son muchos y a eso se agarra el PP. Se han esforzado en persuadir a todos aquellos que en 2011 votaron al PP pero ahora meditan no hacerlo. Para ello recurren a exhibir sus logros en materia de crecimiento de empleo (los famosos 30 meses consecutivos reduciendo el paro) y de reactivación económica (con índices de crecimiento positivo y previsiones aún mayores para el año 2016). Al fin y al cabo la victoria cosechada en 2011 fue esencialmente para arreglar el desaguisado económico, no para otra cosa. Y en esto el PP ha cumplido, al menos en parte, de ahí que confíen en que los electores lo valorarán antes de dar su voto a otros que puedan poner en riesgo la incipiente recuperación.
Los partidos emergentes siguen siendo una incógnita. Podem y Alberto Jarabo  parecen deshincharse y Ciudadanos con Xavier Pericay está siendo excesivamente sobrevalorado, teniendo en cuenta que no presentan candidatura en ningún municipio de Balears excepto en Palma, Calvià y Son Servera, así como tampoco en los consells insulars de Menorca, Ibiza y Formentera. Cuesta creer que puedan conseguir 5 escaños en el Parlament con esta falta de implantación territorial, cosa que sí puede exhibir El Pi de Jaume Font y Toni Pastor, quienes presentan candidatura en 41 municipios de Mallorca, 6 en Menorca y uno en Ibiza. Eso sin contar el músculo electoral que proporcionan los alcaldes y regidores con los que ya cuentan.

Es cierto que será casi imposible para los de Bauzá revalidar la mayoría absoluta obtenida en 2011, pero sin duda habrá posibilidades de pactar con otras formaciones para lograr la investidura. Claro que en ese caso tendrán que hacer concesiones y renunciar a determinadas cosas de su programa electoral, pero es lo que tiene no lograr la mayoría absoluta. Si Bauzá consigue volver a gobernar, habrá salvado la situación, pero si no lo logra, su futuro al frente del PP de Balears se complicará sobremanera. En todo caso las encuestas le otorgan una ventaja significativa: será el ganador de las elecciones y a él le corresponderá llevar la iniciativa para lograr la investidura.
 
(Publicado en mallorcadiario.com)


28 marzo 2015

IMPUTAR A BAUZÁ


Las declaraciones a los periodistas del farmacéutico Cristóbal Pons (que acusa al presidente José Ramón Bauzá de prevaricar al no convocar el concurso para adjudicar 11 nuevas  oficinas de farmacia) tras declarar ante el juez para ratificar la querella contra el Govern, retratan a la perfección al personaje y dejan muy claro cual es su objetivo: que Bauzá sea citado en calidad de imputado y tenga que declarar ante el juez. Bauzá se puso a tiro y hay demasiados escopeteros de gatillo fácil sueltos por ahí, como se ha visto durante toda la legislatura, caracterizada por un acoso judicial al presidente del Ejecutivo sin precedentes en nuestra autonomía.

En el asunto que nos ocupa no se busca una reparación ante un hipotético perjuicio no cuantificable ni denunciado por nadie más que Pons. Ni siquiera una condena en el ámbito penal, cosa harto dudosa ya que la Fiscalía no aprecia indicios de delito alguno y en primera instancia el juez inadmitió la querella. Se persigue que Bauzá sea imputado y lograr abatir así al presidente del PP con los mismos criterios que él ha utilizado con otros cargos populares al impedir que ningún imputado vaya en las listas electorales como medida drástica para atajar toda sospecha de corrupción. A grandes males, grandes remedios. ¿Qué otra cosa podía hacer Bauzá? ¿Alguien puede imaginar lo que hubiese ocurrido si al de Marratxí se le ocurre amparar a algún imputado y permitir que concurra a las elecciones en las listas del PP? Bauzá hizo lo que creyó mejor para el partido, aún a costa de que la tabla rasa supusiera laminar la carrera política de algunos posibles candidatos cuando aún eran inocentes, porque no han sido condenados por ningún tribunal. Un mal menor para regenerar la vida política y al PP. Ahora algunos ansían poder decir al president aquello de "quien a hierro mata, a hierro muere". La cena de anoche en Algaida con un buen número de militantes y ex dirigentes populares es una forma de calmar a los descontentos que siempre hay en toda organización.

Cristóbal Pons arremete contra Bauzá y con sus declaraciones desvela su auténtica motivación. Ya se puede calificar la suya de querella política, que pretende lograr en los tribunales lo que no se consigue de modo democrático. Como ha sucedido en Vilafranca y en Pollença. La detestable judicialización de la política ha convertido a los jueces en diseñadores de listas electorales.

(Publicado en Última Hora 28.3.2015)

20 febrero 2014

HOOLIGANISMO PARLAMENTARIO


Si una persona responsable y cabal durante una conversación, por encendida y acalorada que acabe siendo la discusión, oye una burrada de los labios de su interlocutor, no responde con una burrada elevada al cubo. O no debería hacerlo. Si el grupo parlamentario MÉS hace una propuesta absurda y peregrina, completamente inútil y fuera de lugar, como la de que el Parlament declare persona non grata al ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, lo procedente es que el Partido Popular exprese su discrepancia, critique a los econacionalistas y tumbe la propuesta con sus 34 diputados. Sin embargo, en un comportamiento irresponsable, absurdo y que refleja a las claras el paupérrimo nivel de nuestro Parlament, el PP contraataca con una propuesta absurda y peregrina elevada a la tercera potencia, multiplicando así la onda expansiva de una propuesta ridícula al proponer la misma declaración para un ex presidente del Govern, Francesc Antich; un ex presidente del Gobierno de España, José Luis Rodríguez Zapatero; y un ex conseller del PSM, Gabriel Vicens. Todo un despropósito.
 
El Grupo Parlamentario Popular que lidera Mabel Cabrer lleva muchos meses deslizándose peligrosamente por la rampa de la irresponsabilidad, “sin precedentes en la historia de esta comunidad” en palabras del editorialista de El Mundo, nada sospechoso de atacar gratuitamente al PP de Baleares. Ignoran las encuestas del CIS, que reiteradamente apuntan a “los políticos en general, los partidos y la política” como uno de los principales problemas que existen en España, inmediatamente por detrás del paro, la corrupción y los problemas económicos. A menudo se muestran conscientes de la desafección de los ciudadanos a la política, pero sin embargo no hacen nada para que la ciudadanía recobre la confianza en las Instituciones y particularmente en el Poder Legislativo. Y es lícito y comprensible que se exija al Partido Popular mayor responsabilidad y sentido común, pues no en vano gobierna por mayoría absoluta en las principales instituciones del Estado y de Baleares. Los econacionalistas de MÉS, aunque reproblable, es comprensible que recurran a piruetas dialécticas y a juegos malabares para distraer la atención. Pero ¿es este comportamiento aceptable por parte del grupo mayoritario y que gobierna en solitario con un amplio apoyo parlamentario? A mi juicio no.
 
El PP ha emprendido decididamente el camino del hooliganismo parlamentario. Como estrategia perfectamente planificada y contando con la presidenta del Parlament, Margalida Durán, como cooperadora necesaria, lleva a cabo acciones marrulleras de agitprop (agitación y propaganda) tanto dentro como fuera de la Cámara. Sus dos puntales son los diputados Ana María Aguiló y Antoni Camps, quienes a menudo hacen exhibición de una falta de dignidad y decoro que abochorna, jaleados por sus compañeros de bancada cual supporters. Su consigna parece ser “cuanto peor, mejor”. Pero no todo vale en política y parece increíble que no se den cuenta que con semejante comportamiento, por lo demás inútil e innecesario, no ganarán ni un solo voto ni harán que sus rivales pierdan lo más mínimo. Su trabajo no es encender fuegos, sino apagarlos.  Únicamente contribuyen a la degradación de la política y a denostar el Parlament, aún más de lo que ya está. Aquello se ha convertido en una guarida de rufianes y reto a cualquier ciudadano que no me crea a comprobarlo personalmente acudiendo un martes a la antigua sede del Círculo Mallorquín, antaño cuna de conciudadanos ilustres y sensatos y ahora vulgar patio de colegio de personas que parecen ajenas al interés común.
 
El vicepresidente Antonio Gómez no es ajeno a esta estrategia, como no lo puede ser José Ramón Bauzá. Sin embargo, el ex alcalde de Escorca no parece entender el papel del Poder Legislativo, tanto en su autonomía de funcionamiento a la hora de aprobar y enmendar leyes, como a la hora de controlar al poder Ejecutivo. Este pasado martes, en un tono abiertamente barriobajero y tabernario, acusó al diputado no adscrito Antoni Pastor de ser un “vividor de la política” y de no tener “ni oficio ni profesión al margen de ella”. Creerá Gómez que con estas palabras denigra a Pastor, pero lo que hace realmente es denigrarse a sí mismo y a su propio partido, porque no hace sino reconocer, de ser cierta su acusación, que el PP llevó en las últimas elecciones locales a un “vividor de la política” como cabeza de lista por Manacor, que obtuvo la alcaldía del segundo municipio más grande de Mallorca con mayoría absoluta. Si tuviera el más mínimo decoro y sintiera algún respeto por el Parlament, no haría ese tipo de reproches, que bien podría hacer a más de la mitad de sus compañeros del Grupo Popular, empezando por sí mismo.
 
No puedo por más que criticar esta estrategia del Partido Popular, que ya no es un comportamiento individual sino una estrategia política trazada con no se sabe qué objetivo y que sólo puede traer más desafección, más crispación y que la ciudadanía perciba a los Populares no como un partido de gobierno, sino como un orfeón de irresponsables emboscados en la marrullería y el juego sucio para desviar la atención y tapar sus carencias. Solo que sus carencias ya son imposibles de tapar y menos aún revolcándose en el barro como hacen los jabalíes para librarse de los chinches y las garrapatas. Enlodarse nunca es buena estrategia y además, al margen de que solo lo hacen los animales, no les pagamos el sueldo para eso.

(Publicado en http://www.ciutat.es/opinion/columnistas/item/11997-hooliganismo-parlamentario)