Parece que poco a poco las cosas van recobrando la senda de la lógica a través de la negociación entre AENA y los sindicatos de los trabajadores de esta empresa pública. Hoy mismo la Federación de Servicios Públicos de UGT ha hecho público un comunicado de prensa anunciando que el ministerio de Fomento les ha hecho una contrapropuesta, lo que supone un paso adelante destacable en la negociación. Dicen también que el documento que les ha propuesto Fomento no es ya un borrador preliminar, sino que constituye una propuesta coherente y estructurada con la que poder sentarse a buscar una solución y, además, recoge aspectos hasta ahora considerados líneas rojas por la dirección de AENA. Y añaden “considerado todo lo cual, el texto constituye una oferta real de negociación, por primera vez en todo el proceso, que es el primer paso para vislumbrar que existe un camino, difícil pero posible, para la resolución del conflicto”.
Ayer mismo se produjo un debate en el club Diario de Mallorca para analizar este conflicto y sus peligrosas consecuencias en la temporada turística balear, donde intervinieron el dirigente de CC.OO. y miembro de la ejecutiva estatal en Aena, Ramón Carreras; la presidenta de la Federación Hotelera de Mallorca, Marilén Pol; el delegado sindical de UGT, Miquel Mas; la presidenta de las agencias Aviba, Sylvia Riera; y el director general de Desarrollo Turístico del Govern de les Illes Balears, Antoni Munar. El titular que en las páginas de Diario de Mallorca podemos leer es: “Sindicatos y patronal culpan al Gobierno en el conflicto de Aena” y se subtitula “la privatización de los aeropuertos despierta el rechazo de los trabajadores y los empresarios”. (Ver noticia en Diario de Mallorca)
Ayer, en la tertulia del programa “Bon dia Balears” de IB3 TV, con Joana Maria Roque, tuve la oportunidad nuevamente de exponer mi opinión sobre el conflicto derivado de la privatización de Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (Aena) e insistir en los argumentos que utilizo contra aquellos que pretenden cercenar el derecho de huelga o, yendo más lejos, deslegitimar la función constitucional de los sindicatos.
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15 marzo 2011
09 marzo 2011
HUELGA EN AENA
Nada más y nada menos que 22 días de huelga entre los meses de abril y julio (incluyendo la Semana Santa) han convocado los sindicatos que representan a los 11.000 trabajadores de AENA, la empresa pública Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea, que según decisión del Gobierno de Rodríguez Zapatero va a ser privatizada. En comunidades turísticas como Baleares, este anuncio supone un verdadero terremoto empresarial, político y social porque cuando media Europa está decidiendo dónde va a pasar sus vacaciones, se les envía el mensaje de que si optan por venir a Baleares, igual se encuentran con un caos importante en los aeropuertos, con retrasos y cancelaciones de vuelos.
Ante esta difícil tesitura, siempre hay quien, frente al anuncio en tiempo y forma y posterior ejercicio de un derecho constitucional (art. 28.2 CE) como es el derecho de huelga, carga las tintas sobre los trabajadores que se ven abocados a tan dura acción porque no tienen otra medida de presión, debido a que se pretende poner en manos de empresas privadas (en mayor o menor medida) lo que hasta ahora estaba completamente en manos de un ente público y los trabajadores han superado las correspondientes oposiciones.
Hay algunos que se atreven a tanto como a sugerir que se apruebe una ley de huelga, pero no lo proponen con la sana intención de favorecer o garantizar su ejercicio, sino para limitarlo a las bravas, cercenando un derecho fundamental. El mismísimo presidente de Ryanair (excelente compañía que todo el mundo sabe cuanto respeto profesa no sólo a los derechos de sus clientes, sino también a los derechos de sus trabajadores…) ha exigido a la Unión Europea que limite el ejercicio de huelga. No se reclama que haya avances en la negociación colectiva, sino que se exige la decapitación del Estado social. Yo estoy claramente a favor de una ley de huelga que permita superar el caduco y pre constitucional marco legal que impone eñ Real Decreto Ley 17/1977, y permita conjugar de forma más apropiada tanto el derecho de huelga como la prestación de los servicios esenciales a la comunidad. Pero no me parece bien que solo se reclame esta ley desde el punto de vista de aquellos que quieren cercenar un derecho constitucional y privar de él a miles de trabajadores.
De este y otros asuntos tuvimos oportunidad de charlar anoche en el programa ‘Tot 4’ del nuevo Canal 4 Business y subo el vídeo para aquellos a quienes les interese saber mi opinión sobre la privatización de AENA, la postura de los trabajadores y las repercusiones en los ciudadanos de Baleares y de los usuarios del transporte aéreo, que de forma forzosa somos todos en un archipiélago.
Por supuesto, deseo que se llegue a un acuerdo justo entre AENA y los sindicatos CC.OO, UGT y USO, pero no me parece bien que se criminalice de la huelga únicamente a los trabajadores. Es verdad que ellos deciden los días que las hacen (y pierden el salario correspondiente), pero es el Gobierno quien ha decidido privatizar y, además, fijará los servicios mínimos que ya veremos cuán respetuosos serán con el derecho de huelga de los trabajadores.
Quisiera apuntar, por último, cuando se critican las fechas en que la huelga ha sido convocada (el president Antich lo ha calificado de absolutament inoportuna y a mi me gustaría saber cuándo le parecería a él oportuna o justificada...), se olvida que los trabajadores de AENA ya hicieron en su día un ejercicio de responsabilidad cuando aplazaron sus legítimas protestas para cuando se hubiese solucionado el conflicto con los controladores aéreos y el SEPLA. Téngase eso en cuenta y que nadie caiga en el engaño de confundir y comparar las protestas de ahora con las de los controladores, que fueron ilegales y que nunca pudieron recibir el nombre de huelga.
Ante esta difícil tesitura, siempre hay quien, frente al anuncio en tiempo y forma y posterior ejercicio de un derecho constitucional (art. 28.2 CE) como es el derecho de huelga, carga las tintas sobre los trabajadores que se ven abocados a tan dura acción porque no tienen otra medida de presión, debido a que se pretende poner en manos de empresas privadas (en mayor o menor medida) lo que hasta ahora estaba completamente en manos de un ente público y los trabajadores han superado las correspondientes oposiciones.
Hay algunos que se atreven a tanto como a sugerir que se apruebe una ley de huelga, pero no lo proponen con la sana intención de favorecer o garantizar su ejercicio, sino para limitarlo a las bravas, cercenando un derecho fundamental. El mismísimo presidente de Ryanair (excelente compañía que todo el mundo sabe cuanto respeto profesa no sólo a los derechos de sus clientes, sino también a los derechos de sus trabajadores…) ha exigido a la Unión Europea que limite el ejercicio de huelga. No se reclama que haya avances en la negociación colectiva, sino que se exige la decapitación del Estado social. Yo estoy claramente a favor de una ley de huelga que permita superar el caduco y pre constitucional marco legal que impone eñ Real Decreto Ley 17/1977, y permita conjugar de forma más apropiada tanto el derecho de huelga como la prestación de los servicios esenciales a la comunidad. Pero no me parece bien que solo se reclame esta ley desde el punto de vista de aquellos que quieren cercenar un derecho constitucional y privar de él a miles de trabajadores.
De este y otros asuntos tuvimos oportunidad de charlar anoche en el programa ‘Tot 4’ del nuevo Canal 4 Business y subo el vídeo para aquellos a quienes les interese saber mi opinión sobre la privatización de AENA, la postura de los trabajadores y las repercusiones en los ciudadanos de Baleares y de los usuarios del transporte aéreo, que de forma forzosa somos todos en un archipiélago.
Por supuesto, deseo que se llegue a un acuerdo justo entre AENA y los sindicatos CC.OO, UGT y USO, pero no me parece bien que se criminalice de la huelga únicamente a los trabajadores. Es verdad que ellos deciden los días que las hacen (y pierden el salario correspondiente), pero es el Gobierno quien ha decidido privatizar y, además, fijará los servicios mínimos que ya veremos cuán respetuosos serán con el derecho de huelga de los trabajadores.
Quisiera apuntar, por último, cuando se critican las fechas en que la huelga ha sido convocada (el president Antich lo ha calificado de absolutament inoportuna y a mi me gustaría saber cuándo le parecería a él oportuna o justificada...), se olvida que los trabajadores de AENA ya hicieron en su día un ejercicio de responsabilidad cuando aplazaron sus legítimas protestas para cuando se hubiese solucionado el conflicto con los controladores aéreos y el SEPLA. Téngase eso en cuenta y que nadie caiga en el engaño de confundir y comparar las protestas de ahora con las de los controladores, que fueron ilegales y que nunca pudieron recibir el nombre de huelga.
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